Abel Sánchez: Análisis, personajes, resumen y más

La novela Abel Sánchez es una maravillosa obra escrita por Miguel de Unamuno, esta historia hace representaciones estrictas sobre la realidad en la que es narrada, pudiendo ser un gran material para los lectores con buen entendimiento, ¡acompáñanos a conocer mas sobre la misma aquí! (ver artículo: La Máscara de la Muerte Roja)

Análisis sobre Abel Sánchez

Haciendo un recorrido por la obra de Unamuno, se tiene que es una obra que representa distintos aspectos sobre la vida de una persona la cual se encuentra destinada a vivir de la envidia. Abel es un personaje con buena suerte el cual siempre le suceden cosas de gran beneficio, claro está que tiene un amigo llamado Joaquín que siempre le envidia todas las cosas que a Abel le pasan.

Considerando que Joaquín siempre se esmera para lograr las cosas que tiene su amigo Abel, nunca puede conseguirlo por cuestiones ajenas a su voluntad. Por lo que existe una enorme confrontación por parte de éste hacia Abel, llegando al límite de su amistad, Joaquín resalta mucho el hecho de no tener una vida como la que tiene Abel, ya que siempre le sale todo lo contrario.

En esta obra lo que quiere decir el autor es que el destino está escrito en cada uno de nosotros y aunque se quiera cambiar ello, siempre va a salir todo tal cual el destino quiere, llegando muchas veces a fallarnos a nosotros mismos, simplemente tenemos que acostumbrarnos a ello y verlo desde distintos puntos de vista, cosa que no sucede con Joaquín que esta lleno de envidia y lo recrimina diariamente.

Asimismo, Abel logra conquistar a una mujer llamada Helena de la cual se enamora y desde éste momento Joaquín empieza a sentir una clase de amor ligada con odio, ya que el sentía algo por Helena pero la suerte de conquistarla fue de Abel, por lo que lo hace odiarlo aún mas. Con esto el autor quiere decir que el destino siempre nos sorprende con algo nuevo.

A lo largo del relato y del odio que tiene Joaquín para con Abel, se tienen distintas percepciones sobre el hecho de descubrir la verdadera personalidad de Abel, la cual es comprendida finalmente por Joaquín y logra ver que en realidad Abel es una persona egoísta, un significado muy antiguo el cual indica que nunca terminamos de conocer a las personas realmente.

Personajes

Dentro de esta grandiosa obra se pueden apreciar diversos personajes que se constituyen como principales y secundarios, acá te dejamos todos los personajes de la misma:

  • Joaquín Monegro: Es considerado como uno de los personajes principales y funge como un joven que desde muy pequeño siempre sintió envidia por los logros de su compañero Abel, este personaje fue creado por el autor como una muestra humana de la envidia y a lo que puede llegar una persona que sufre de esto.
  • Abel Sánchez: Se constituye como un personaje al que la vida siempre le sonríe, pudiendo tener éxito en diversas situaciones de su vida, desde muy pequeño ya era amigo de Joaquín, a pesar de la realidad que éste le tenía, pero mas bien se le conoce a Abel a lo largo de la historia como una persona egoísta, algo que se descubre casi finalizando la obra.
  • Helena: Es una mujer la cual se enamora de Abel, pero siempre fue el amor de Joaquín, era una mujer que vivía de la apariencia y muy materialista, siempre despreciaba a Joaquín por no tener lo suficiente para poder conquistarla; al tiempo se casa con Abel y por esta razón aumenta la rivalidad de Abel con Joaquín, pero Helena deja de resultar importante a través de toda la obra.
  • Antonia: Es la esposa de Joaquín, es una mujer muy amable y cariñosa, siempre aconsejando a Joaquín para que tenga conductas pasivas y reciba la paz de Dios en su interior. Ella está loca por Joaquín, tanto así que lo ayuda a diario para que deje de envidiar a Abel y por primera vez sea feliz en su vida.

  • Abellín: Aparece siendo el hijo de Abel con Helena, en su trayecto profesional se vuelve médico, él piensa que Abel nunca le enseñó sobre el arte de pintar para que mas nadie fuese mejor que el. El comparte opiniones con Joaquín con respecto a su padre, y ambos coinciden que éste es muy egocéntrico, pero a lo largo del tiempo descubre que en realidad esto es así.
  • Joaquina: Es la hija de Joaquín y Antonia, una vez que la niña nace, Joaquín sintió mucha alegría y felicidad, tanto así que se olvido de su amigo Abel por mucho tiempo. Joaqina quiere mucho a su papá, y siempre lo busca para que la aconseje y no le gusta que su padre sufra por culpa de Abel.

Película

No podía faltar una adaptación digital de éste extraordinario libro, ya que en 1946 fue el director Carlos Serrano de Osma el encargado de producir la película con un guión hecho por Pedro Lazaga, la película esta adaptada a un género que va desde lo dramático hasta el romance. (ver artículo: El Principito)

Al comienzo de la película se puede ver a a Joaquín Monegro agonizante, siendo que en toda su vida no pudo dejar de envidiar a Abel Sánchez por todas cosas buenas que se le daban, y si bien es cierto que en la película no se pueden observar diversos detalles que aparecen en el libro, no es menos cierto que la película sin duda causa gran impacto a quien pueda verla y asociarla con el libro.

El elenco de actores que sirvieron para poder realizar esta película ha sido condecorada con diversos premios por realizar un hermoso trabajo de actuación que complementa y le da vida a la película, también se tiene que Jesús García Leoz recibió premios por la ambientación musical que le proporcionó a la película por parte del Circulo de Escritores Cinematográficos.

Resumen

La historia comienza por un par de amigos que desde que tienen uso de razón han sido amigos, o al menos eso creían ellos. El protagonista de la novela es nada mas y nada menos que Joaquín Monegro, quien desde temprana edad ya sentía envidia por los logros que realizaba su amigo Abel, en el transcurso del libro se pueden ver diversos desenlaces de la historia que remotamente ninguno se esperaba.

Abel Sánchez entra al colegio bajo la figura de un joven que no calificaba mucho dentro del promedio de notas, mas sin embargo tenía un gran carisma que le agradaba a muchos de sus compañeros y por lo tanto logró socializar y tener tantos amigos que fue considerado el mas popular de toda la escuela, además de ser muy querido en la misma.

Joaquín Monegro era una persona contraria a Abel, muy seria y determinante en sus calificaciones, llegando a estar graduado con honores en su colegio, pero el no tenía amigos como Abel, al ver que su mejor amigo si era popular en la institución y el no, intento hacer todo lo posible por poder ser como el.

Pero Joaquín a pesar de ser un gran amigo de Abel, siempre se sintió inferior a él, ya que nunca podía lograr lo que se proponía para tratar de alcanzar a Abel, sintiendo una tremenda envidia por el. Cada uno terminó la universidad con diversas carreras, Joaquín fue médico y Abel resultó ser un gran pintor.

Cabe destacar que la amistad de ambos siempre estuvo presente, sin embargo Joaquín siempre estuvo con la envidia hacia su amigo, y mucho mas por el hecho de que Abel empezaba a hacerse famoso por las pinturas tan preciadas que creaba, llegando a ser reconocido por muchas personas, ésto le hacía a Joaquín revolcarse de envidia.

Con todo esto también tenemos que Joaquín estaba enamorado de una mujer que tenía por nombre Helena, la cual calificaba por ser una mujer muy vanidosa donde sentía un gusto enorme por lo material, ella no le hacía caso a Joaquín porque no tenía el éxito que tenía Abel, teniendo una relación amorosa con el mismo y posteriormente un matrimonio.

Pero antes de este matrimonio, Abel quiso ayudar a Joaquín a que Helena se interesara en su amigo, intentó decirle que su amigo estaba muy interesado en ella y lo hacía pasar por una de las mejores personas, pero con esto solamente logro que Helena y Abel se enamoraran y terminaron casándose, desgraciandole la vida aún mas a Joaquín.

En principio Abel no quiso que Joaquín se enterara del enamoramiento que tuvo con Helena y decidieron ocultar la relación por un largo tiempo, pero tarde o temprano todo siempre se sabe y esto fue lo que sucedió, esto hacer que Joaquín se lamente por no poder ser igual de exitoso que su amigo.

Ante ésto Joaquín solo se centró en pensar que acción podría tomar al enterarse de ésto, decide vengarse de esto de una manera que pensó que sería muy eficiente, sería darle un gran discurso a su amigo en la presentación de sus obras. Y así fue, ya que le dio un enorme discurso a su amigo felicitándolo por todos sus logros a la vez que la gente lo aplaudía, allí Abel sintió mucho alago por esto mientras que Helena moría de envidia por dentro.

Resumen por capítulos

Podemos resumir esta novela en cada capítulo para entender mejor cuál es el desarrollo de la trama y como constituye un cambio drástico de la perspectiva en la que se puede ver a Abel. (ver artículo: El Laberinto de la Soledad)

En el primer capítulo se puede ver a Joaquín Monegro como mejor amigo de Abel Sánchez, desde un principio se pudo evidenciar la envidia que sentía Joaquín por su amigo quien tenia suerte en todo, y a pesar de no tener buenas notas en el colegio, era popular y muy querido por todos, lo que a diferencia de el, que era muy inteligente, no tenía amigos.

Joaquín se sentía completamente opacado por esto, llegó la universidad y ambos tomaron carreras distintas, Abel se fue por la carrera de pintor y Joaquín decidió estudiar medicina, claro está que igual siguieron siendo amigos.

Claro está que la envidia que le tenía Joaquín a Abel no dejaba de estar presente, al mismo tiempo que lo consideraba un hermano, se hundia en tristeza y molestias cuando veía que Abel estaba cumpliendo sus sueños con grandes honores y reconocimientos por parte de la propia sociedad.

Joaquín terminó siendo maestro de medicina pero no logro todos los reconocimientos que tenía Abel. En el mismo capítulo se aparece Helena, una mujer avariciosa que no se interesa por Joaquín porque no tiene la misma fama que Abel, es entonces cuando Joaquín se entera que Helena y Abel están saliendo, a lo que se lamenta y se pregunta a sí mismo el por qué el no puede ser igual.

Claro esta que el secreto no podía esconderse por mucho tiempo y entonces Joaquín se enteró de esto y no sintió otra cosa mas que una burla por parte de su mejor amigo, no podía soportar que su mejor amigo estuviese con la mujer de sus sueños, considerando que la misma era una persona materialista.

En el segundo capítulo se puede ver cuando Abel decide dar el paso necesario para formalizar su relación con Helena y se casa con con ella, claro está que como hermanos que se consideraban, Abel invitó a Joaquín a su boda quien aceptó cordialmente pero se sintió muy incómodo con esto, ya que solo podía sentir envidia para con su amigo.

Abel comienza a elevar mas su éxito, llegando al punto de volverse famoso, y es cuando su mejor amigo simplemente se reprochaba la envidia que no podía disimular. Luego del matrimonio Joaquín decide vengarse de Abel, ya que seguía obsesionado con Helena, quería quitarle toda la popularidad que tenía Abel por alguna vez en su vida y quería demostrar que Helena se casó con él solamente por todo lo que tiene el mismo.

En el tercer capítulo Joaquín puede encontrar una mujer con la cual se casó, se llamaba Antonina y era una mujer completamente opuesta a Helena, ya que Antonina era una mujer dulce y amable que siempre quería lo mejor para su esposo, llegando incluso a ayudarlo con consejos para que deje de envidiar a su mejor amigo.

Fue una mujer fiel con Joaquín, sin embargo la envidia aun seguia, inclusive mas aún cuando éste se entera que Helena estaba esperando un hijo de Abel, por lo que Joaquín también decide tener hijos.

Algo que es necesario destacar es que Joaquín habría tenido diversas mala praxis médicas al momento de operar, perdiendo así varias vidas, solo por el hecho de no concentrarse mientras opera pensando en Helena, al final se pudo dar de cuenta que lo que sentía por Helena era odio.

Poco después, nace el primer hijo de Abel y este se interesa por pintar, es entonces cuando el niño empieza a tener conversaciones con Joaquín y hablan de diversas leyendas, quedando Joaquín identificado con todo lo que escuchaba. El pequeño niño se interesó por estudiar sobre obras de Caín de Lord Byron y puro ver que la lectura era un tanto completa.

Mas tarde, en el cuarto capítulo, Joaquín ofrece un gran elogio para su amigo Abel que había presentado una obra que fue un éxito total ante la sociedad, fue cuando Joaquín tras terminar de decir todo, fue elogiado por todas las personas allí presentes, y empezó a ser reconocido como un buen doctor.

Pero Helena sabía que todos estos elogios eran de hipocresía, ya que lo único que sentía Joaquín era envidia, posterior a ello, Joaquín comenzó a ir para la iglesia a confesarse con el padre, con el pasar de los años el hijo de Abel creció y se interesó en estudiar medicina, ya que su padre nunca quiso enseñarle como tal la rama de la pintura para que no fuese mejor que el.

Otra vez, Joaquín empezó a tener envidia y entró en el alcoholismo por un tiempo, yendo reiteradas veces para un casino local. Abelín una vez que termina sus estudios de medicina empieza a ser ayudante de Joaquín, quien comenzó a tenerle un cariño enorme al joven.

Pero por esta razón igual no podía superar el hecho de odiar a Abel, así que hizo un plan con el que se vengaría, y simplemente se basaba en que el hijo de Abel y Helena, sintiese mas cariño por el, que por su propio padre, un plan que resultó a la perfección ya que el joven tuvo mucha confianza en Joaquín.

Para el quinto capítulo se supo que Abel en realidad admiraba mucho las labores de Joaquín, llegando incluso a envidiarlo por ser una persona egoísta que solamente pensaba en su propio bienestar. La hija de Joaquín llamada Joaquina, siempre quiso adentrarse en el convento de monjas, solo por el hecho de querer ayudar a su padre de que deje la envidia.

Joaquina pudo lograr que su padre escuchase las recomendaciones de las monjas y tiempo después, ésta se casó con Abelín, una vez que se casan ambos tienen un hijo y con ésto Joaquín finalmente pudo tener un respiro de felicidad y pudo dejar atrás aquella envidia que lo agobiaba por tantos años.

Cabe destacar que su felicidad duró poco ya que su nieto prefería a su abuelo Abel, entonces volvió a recaer en la envidia que siempre lo persiguió, dejándolo inútil una vez mas, Joaquín decide confesar todos los sentimientos de envidia hacia Abel pero no pudo, cayendo entonces en una depresión que acabó con su vida, la historia finaliza cuando Joaquín finalmente muere sin haberle confesado a Abel la envidia a la que estuvo sometido toda su vida.

Frases

Existen diversas frases dentro del contexto de la novela que han sido reconocidas por el fondo de las mismas llegando a darles un método reflexivo a los lectores, algunas de éstas son:

  • “En sus paseos, en sus juegos, en sus otras amistades comunes, parecía dominar e iniciarlo todo Joaquín, el más voluntarioso; pero era Abel quien, pareciendo ceder, hacía la suya siempre. Y es que le importaba más no obedecer que mandar. Casi nunca reñían. «¡Por mí como tú quieras…!», le decía Abel a Joaquín, y éste se exasperaba a las veces porque con aquel «¡como tú quieras…!» esquivaba las disputas.”
  • “¿Para qué querrá vivir…? —decíase de algunos—. Hasta le haría un favor dejándole morir» Sus facultades de observador psicólogo habíanse aguzado con su pasión de ánimo y adivinaba al punto las más ocultas lacerías morales.
    percatarse enseguida, bajo el embuste de las convenciones, de qué maridos preveían sin pena, cuando no deseaban, la muerte de sus mujeres y qué mujeres ansiaban verse libres de sus maridos, acaso para tomar otros de antemano escogidos ya.”
  • “Sentía Antonia que entre ella y su Joaquín había como un muro invisible, una cristalina y transparente muralla de hielo. Aquel hombre no podía ser de su mujer, porque no era de sí mismo, dueño de sí, sino a la vez un enajenado y un poseído. En los más íntimos transportes del trabajo conyugal, una invisible sombra fatídica se interponía entre ellos. Los besos de su marido parecían besos robados, cuando no de rabia.”
  • “No sé, pero aborrezco el reaccionarismo y la gazmoñería. Todo eso me parece que no nace sino de la envidia, y me extraña en ti, que te creo muy capaz de distinguirse del vulgo, de los mediocres, me extraña que te pongas ese uniforme.
    —¡A ver, a ver, Abel, explícate!

  • —Es muy claro. Los espíritus vulgares, ramplones, no consiguen distinguirse, y como no pueden sufrir que otros se distingan, les quieren imponer el uniforme del dogma, que es un traje de munición, para que no se distingan. El origen de toda ortodoxia, lo mismo en religión que en arte, es la envidia, no te quepa duda. Si a todos se nos deja vestirnos como se nos antoje, a uno se le ocurre un atavío que llame la atención y pone de realce su natural elegancia, y si es hombre hace que las mujeres le admiren, y se enamoren de él mientras otro, naturalmente ramplón y vulgar, no logra sino ponerse en ridículo buscando vestirse a su modo, y por eso los vulgares, los ramplones, que son los envidiosos, han ideado una especie de uniforme, un modo de vestirse como muñecos, que pueda ser moda, porque la moda es otra ortodoxia.”
  • —Aún puedes vivir unos años, si lo quieres.
    —¿Para qué? ¿Para llegar a viejo? ¿A la verdadera vejez? ¡No; la vejez, no! La vejez egoísta no es más que una infancia en que hay conciencia de la muerte. El viejo es un niño que sabe que ha de morir.
  • —¡Político honrado!—saltó Federico—. ¡Eso sí que no!
    —Y ¿por qué?—preguntaron tres a corto.
    —¿Que por qué? Porque lo ha dicho él mismo. Porque tuvo en un discurso la avilantez de llamarse a sí mismo honrado. No es honrado declararse tal. Dice el Evangelio que Cristo Nuestro Señor…
    —¡No mientes a Cristo, te lo suplico!—le interrumpió Joaquín.
    —¿Qué? ¿Te duele también Cristo, hijo mío?
    Hubo un breve silencio, oscuro y frío.
    —Dijo Cristo Nuestro Señor —recalcó Federico— que no le llamaran bueno, que bueno era sólo Dios. ¡Y hay cochinos cristianos que se atreven a llamarse a sí mismos honrados!
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