La Tregua: Análisis, resumen, criticas y mucho más

La Tregua es una novela escrita por Mario Benedetti en el año 1959 y cuyos sucesos se sitúan en la ciudad de Montevideo en Uruguay. Trata la historia de un hombre que enviudó, está cerca de obtener la jubilación y puede comenzar una nueva relación amorosa, así que no dejes de leer el artículo de esta novela que está muy interesante.

la tregua-16

Análisis de La Tregua

La novela está escrita en forma de un diario personal por eso tiene muchas entradas, y está narrado por el propio protagonista Martín Santomé. En la historia cuenta su vida como un empleado público que ha enviudado recientemente, su jubilación esta próxima y luego conoce y establece una nueva relación amorosa.

La nueva historia de amor que se desarrolla entre el protagonista y la señora Avellaneda está muy bien establecida, él es un hombre de mediana edad con un carácter muy controlado, pero entre ambos tiene una relación muy estrecha y apasionada.

La forma de la escritura en estilo de un diario personal resultó una buena idea ya que el desarrollo de la historia es diaria, en una narración en tiempo presente que luego puedes volver a mirar hacia atrás como un pasado.

Cuando muere la esposa Isabel, el pobre de Martín queda con una sombra muy pesada durante muchos años, pero con la lectura veras como su alma se va aliviando al encontrar nuevamente un amor. La Tregua es una narración impresionante de un hombre de mediana edad, en sus cincuenta años más o menos, es una historia creíble y controlada.

El mismo protagonista llega a afirmar que tiene una edad en la que pareciera que el tiempo no se puede recuperar y que debe conseguir la manera de ser feliz nuevamente y por eso al encontrarla se siente feliz, en esta obra encontrarás una historia ligera.

Tiene un ritmo pausado, una historia hermosa y también demoledora de un hombre que se encuentra en una encrucijada en su vida. Te recomendamos la novela de La casa de los espíritus de Isabel Allende.

Argumento

Es una novela que se sitúa en la ciudad de Montevideo en Uruguay entre el 11 de febrero de 1958 hasta el 28 de febrero del año 1959. Su protagonista Martín Santomé está próximo a salir jubilado, tiene 49 años de edad. Tiene tres hijos ya mayores de edad, Blanca; Jaime y Esteban con los cuales no tiene buena relación, ya que él es un hombre obsesivo con su trabajo.

Conoce a Laura Avellaneda y comienza una relación amorosa con ella, ella tiene 24 años de edad, y esta nueva en la misma empresa donde trabaja Martín. Con el tiempo la relación va tornándose cada vez más fuerte, hasta que deciden alquilar un apartamento para encontrarse y tener relaciones, pero poco a poco los sentimientos comienzan a consolidarse y así lo refleja en su diario.

Con el tiempo este decide proponerle a Laura que se case con él, pero repentinamente deja de ir al trabajo, ya que se ha enfermado de gripe. Este periodo de anotaciones de Martín en su diario es bastante confusa y poco entendible y por demás comienza a escribir esporádicamente.

Al pasar las notas del diario se hace entender que Laura muere, y por eso Martín no escribía como antes de manera diaria y consecutiva. Martín comienza a dar explicación de su vida luego de la muerte de Laura, y regresa a su trabajo monótono recordando a Laura todos los días.

Antes de culminar la novela su última reflexión es que entendía que su vida debía ser así, monótona y solitaria, y está seguro que Dios le había predestinado a vivir esa vida dramática y que antes de llegar a su muerte le había dado una tregua para que conociera a Laura y sentirse aliviado y con vida por breves momentos, pero que debía seguir con su vida como hasta ahora la había llevado. Otra obra que debes conocer es el libro Rebeldes.

Críticas

Esta novela sirvió de inspiración para realizar una película en el año 1974, una película que resultó ser la primera en ser nominada los premios Oscar como mejor película extranjera, Benedetti había escrito muchas obras, novelas, poesía, dramas, ficción y ensayos.

Pero la imagen de Martín Santomé es muy accesible al público sobre todo el masculino, no solo para aquellos que están en su edad media, sino para cualquiera que se encuentre en momentos difíciles sin tener la menor culpa de ello y que se sienten abrumados por lo que está sucediendo en sus vidas.

En ocasiones la vida es como el primer párrafo, las personas viven con demasiadas exigencias y no se dan el lujo de tener felicidad. Al no tener un referente de cómo era la esposa, pero pareciera que era muy joven cuando se casó con ella, o que tal vez no estaba enamorado lo suficientemente de ella.

Muestra clara evidencia que se siente pesado por no poder recordar a su esposa fallecida, el lector puede llegar a preguntarse si la felicidad que este encuentra con otra mujer más joven es demasiado para él, o si al encontrarla es que se da cuenta que ha vivido aisladamente y sin emociones. No puedes dejar de conocer el libro de Gabriel garcía Márquez, El amor en los Tiempos del Cólera.

Personajes

Los personajes principales de la obra son Martín Santomé y Laura Avellaneda, pero también se encuentran los personajes secundarios como lo son sus hijos y su primera esposa ya fallecida.

Martín Santomé: es el personaje masculino principal, un hombre en sus 49 años, bastante canoso y funcionario público, se aproxima su jubilación, que se otorga cuando cumplen los 50 años, pero conoce en su trabajo a una joven de nombre Laura Avellaneda y con ella llega a tener momentos de felicidad que pensó que nunca más tendría desde que hubiera muerto su esposa Isabel.

Cree que al conocer a esta joven Dios le ha dado una tregua para que lograra encontrar la felicidad por un breve instante, tiene tres hijos con los que al principio de la novela no se lleva bien pero que cuando está finalizando la relación ha mejorado bastante, sobre todo con Estaban y Blanca.

Laura Avellaneda: es una joven que llega a trabajar a la misma empresa donde labora Martín Santomé, y esta al poco tiempo se enamora de él. Es una joven muy segura de sí misma, pero a veces tiene ataques de nervios por el mundo que está a su alrededor.

Su amor por Martín es sin miedo a las consecuencias, ni del que dirán los demás ni de la diferencia de edad que tienen ambos y por privilegiar a Martín dejará de lado todos sus sentimientos. Al leer la novela vamos a entender como es su estilo de vida solitaria, triste y con fastidio de la vida.

El mismo se hace sus propias reflexiones y observaciones las cuales anota en su diario, piensa sobre la existencia de Dios, la soledad, lo rutinario, lo mediocre, el amor y como se ha perdido este último. Como hombre es bastante oscuro, sin chispa pero esta parece avivarse cuando conoce a Laura Avellaneda.

Sus características físicas son de rasgos suaves, ojos que transmiten calma, su nariz es delgada, cabello negro y piel blanca. En su personalidad transmite mucha seguridad en sí misma, toma sus propias decisiones y sabe lo que quiere, es una mujer inteligente, le gusta trabajar, es muy sensible, amorosa y le gusta entregarse por lo que quiere.

De cierta manera cree que el trabajo es asfixiante, pero no cree que la muerte sea el final para todo, tiene unos buenos padres, cree en Dios, y piensa que las personas en las que tienen confianza nunca le fallarán.

Blanca Santomé: es la hija de Martín. Está en una relación sentimental con un joven de nombre Diego y cuando llega a conocer a Laura se hace amiga de ella, su relación con Martín es muy buena, si se le compara con la que tienen sus dos hermanos con él. Ella es muy parecida a su difunta madre.

Su temperamento es muy parecido al de su padre, pero más alegre que este, es muy enérgica pero a veces no sabe cómo trabajar esa energía. Entre ella y su novia no se preocupan por los problemas de la juventud y de la sociedad. Comprende y quiere mucho a su padre y si él es feliz, ella también lo es.

Jaime Santomé: es el hijo de Martín Santomé, siempre tiene discusiones con su padre y con su otro hermano Esteban. En el transcurso de la novela revela que su condición sexual es gay, y se marcha de la casa porque tienen resentimiento hacia su familia por su condición. Le deja una nota a su padre muy grosera y eso que era el que mejor se llevaba con Martín. De los tres hijos es el primero que sabe de la relación de Martín y Laura.

Esteban Santomé: es el tercer hijo de Martín, el que más tiene discusiones con él y también con Jaime, su hermano. Está muy distante de su padre, pero no cuando está enfermo ya que acepta que este lo visite en su cuarto. De todos sus hijos es con quien Martín habla más de su futura jubilación.

Isabel: era la esposa de Martín Santomé hasta que falleció en el momento en que Jaime estaba naciendo, ella sufrió un ataque de eclampsia y al poco de nacer Jaime murió. Dejo a Martín viudo y con la crianza de sus tres hijos. Se hace ver que su relación era muy apasionada. Es recordada constantemente por Martín y comparada con Laura.

Película

En el año 1974 se estrenó una película en argentina que fue la adaptación de esta novela, toda la filmación fue en Argentina. Los guiones eran de Aída Bortnik y Sergio Renán y este último fue el director de la película, su estreno fue el 1 de agosto de ese año. Sus actores principales fueron Héctor Alterio y Ana María Picchio.

Fue nominada a un Oscar como mejor película extranjera, pero al final ganó Amarcord de Federico Fellini la cual representó a Italia. El argumento de la misma es la historia de Martín Santomé el cual es un hombre de mediana edad y esta viudo, próximo a tener su jubilación y que conoce a una joven en su trabajo con la cual comienza una relación amorosa.

Él debe enfrentar los diferentes temperamentos de sus hijos Esteban que es amargado, Blanca que es una mujer decidida y Jaime que es homosexual. Su relación con Laura termina por la muerte de esta, y Martín comienza nuevamente a tener una vida llena de tristezas y desanimado, va a la casa de Laura y llega a conocer a sus padres. Al devolverse a su casa se encuentra con su hijo Esteban y dice que su vida ha terminado, recibiendo el consuelo de su hijo.

Esta película fue muy exitosa en Argentina luego de su estreno, el año en que se filmó fue uno de los más violentos en materia política, siendo una probable ganadora a los premios Cóndor de Plata, pero la misma fue suspendida.

Posteriormente en el año 2003 se realizó una nueva adaptación de esta novel al cine pero esta vez en México, bajo la dirección de Alfonso Rosas Priego, su estreno fue el 24 de octubre, y sus protagonistas fueron Gonzalo Vega y Adriana Fonseca, siendo este su debut en el cine y la televisión, la historia se ambientó en el puerto de Veracruz en México.

El argumento fue el mismo de la primera adaptación argentina. También participaron en esta película Arath de la Torre, Rodrigo Vidal y Maité Embil en los papeles de los hijos de Martín Santomé.

Frases

De la novela logramos extraer algunas frases que son emblemáticas y que manifiestan los sentimientos de su personaje principal Martín Santomé, por eso aquí te las dejamos:

“¿Por qué las palmas de mis manos parecen tener más memoria fiel que mi propia memoria?”

“Cuando la soledad se manifiesta como una rutina, una persona puede ir perdiendo de manera inexorable su capacidad para tener sensación de estar sacudido, de sentir que está viviendo”

“Al hablar de la muerte existe una forma de reflejo automático, y por eso pude ver mi sucia soledad, lo que estaba quedando de mí, que ya era bastante poco”

“Tengo esa terrible sensación que el tiempo está pasando y que yo no puedo hacer nada, nada pasa, y nada logra conmoverme hasta mis raíces”

“Logré aburrirme de mí mismo, y de mi paciencia”

“Si alguna vez pienso en suicidarme lo haría un día domingo, es el día quemas desaliento me causa el más insípido”

“La más horrorosa manera de la soledad es aquella de la cual ni siquiera se cuenta con uno mismo”

“De todas las manos que había, las de ellas eran las que más vida lograban transmitir”.

“Cuanto la necesito. Dios ha sido la mayor carencia de mi vida. Pero cuanto la necesito a ella, mucho más que a Dios”

“Con Laura Avellaneda el sexo para mi es uno de los ingredientes que menos importa, el menos trascendente, lo más importante lo más vital son las conversaciones que tenemos y nuestras similitudes”

“Al tener sexo, cada uno de mis huesos se correspondía con cada hueco de ella, cada uno de mis impulsos se lograba hallar de manera matemática con su receptor”

“Probablemente me quiera, quien pueda saber, pero la verdad es que existía una habilidad que lograba herirme”. no dejes de conocer también la obra de Erich Fromm, El arte de amar.

Resumen de La Tregua

Martín Santomé es un hombre de 49 años, viudo, un hombre normal con tres hijos ya mayores, trabaja en una oficina burocrática, está cerca de tener su jubilación. Narra a través de su diario toda su vida sentimental desde el 11 de febrero de 1956, cuando tiene 49 años, es el contador de la empresa que importa repuestos para vehículos.

Piensa mucho sobre su futuro y sobre qué hará con su tiempo libre, puede ser jardinero, tocar la guitarra o escribir un libro. Pero en verdad es un hombre que se siente triste y rutinario, cuyos hijos tienen una relación con el muy distante, cree que no ha sido un buen padre y además también intento hacer el papel de la madre fallecida de estos.

Su hijo Esteban es el mayor cuando muere su madre él tenía 4 años de edad, Blanca la del medio no se acuerda de ella y Jaime es el menor y nació poco antes de que su madre muriera, así que las barreras entre ellos y su padre son bastantes grandes, y entre ellos mismos.

Esteban siempre tiene una actitud defensiva con su padre y siempre anda de fiesta por lo que llega tarde en las noches a su casa. Blanca siempre se ve llena de tristeza al igual que su padre, pero en realidad es más alegre que este, y su relación con su padre es la mejor, pero a Martín le preocupa que ella sea tan triste como él, más bien espera que se llene de energía y sepa como canalizarla.

En su diario, en su primer mes Martín hace una descripción de su trabajo diario y de cómo son las relaciones de sus hijos, habla de los encuentros con viejos amigos como Mario Vignale. Con quien estudió en la escuela y le apodaban el adoquín. Cuando se encuentran Martín no lo reconoce de una manera rápida, pero aun así deciden tomarse un café, y este le pregunta por Isabel, esta es la primera vez que sale un recuerdo de Isabel en el Diario.

Martín describe a Isabel, su cuerpo, como gesticulaba y hasta las manías que ella tenía, pero está teniendo problemas para recordar su cara, cuando ella murió tenía 25 años y el 28, ya han pasado 21 años de su muerte. Recuerda también que entre ambos las relaciones sexuales eran muy fuertes, existía mucha pasión, y también recuerda que después de su muerte él se convirtió en un hombre rutinario y autómata.

El día 27 de febrero llegan tres nuevos trabajadores a la empresa y quedaron a cargo de Martín ellos son Alfredo Santini, Rodolfo Sierra y Laura Avellaneda. A esta última siempre la trata por su apellido, al primer momento de verla no le parece que se a una mujer bella pero sí que tiene una linda sonrisa.

En el mes de marzo Martín se percata que Avellaneda es una mujer inteligente, sabe trabajar aunque es un poco nerviosa y le falta experiencia, también se dio cuenta que tiene hermosas piernas y algunos lunares en la cara. Ha tenido enfrentamientos con sus hijos varones.

En su diario escribe sobre el suicidio, y establece que de llegar a tomar esa decisión sería un día domingo, ya que es día de menos aliento e sin sabor para él. Tiene miedo que al recibir su jubilación todos los días sean como los domingos, días de soledad y sin alegría. Reflexiona sobre si Dios existe, pero no afirma ni niega eso, pero si confirma que Dios debe ser un croupier, y que él siempre juega al rojo cuando va a ganar el negro.

 

Mes de abril, Martín escribe que ha visto poco a sus hijos, sobre todo a Jaime, a quien más extraña por su buen sentido del humor. Una tarde decide acompañar a Avellaneda luego de trabajar y hablan sobre su novio y él sobre su viudez y sus hijos. También escribe sobre un sueño que tuvo con Avellaneda en donde la describe con un vestido liso y con olor a campo, él está con ella y ésta en el sueño no hace resistencia para estar con él.

Allí se dio cuenta que esa mujer le gustaba, pero siente temor que no pueda sentir nada por ella después de tantos años, aunque había estado con algunas mujeres esporádicamente, pero sin ninguna trascendencia en su vida. Esteban cumplía años el día 24 de abril, y se fueron a cenar a la casa, Blanca les cuenta que tiene un novio de nombre Diego, Martín tiene una buena impresión sobre él, y cree que es un hombre de mucha decisión y firmeza.

Avellaneda le cuenta haber terminado con su novio, el notaba la emoción que dentro de su cuerpo al oír la noticia y sintió felicidad, además se dio cuenta que no estaba seco internamente como él pensaba. Ya a partir de mayo Martín no deja de pensar en Avellaneda, pero siente miedo de decirle algo.

Se reúne con viejos amigos como Aníbal y Vignale el cual le cuenta que está engañando a su esposa nada menos que con su propia cuñada, al detallarlo bien cree verlo más rejuvenecido y con alegría, que seis meses antes cuando se lo encontró por casualidad y tomaron café.

Martín cree que tiene que encontrarse con Avellaneda de manera casual fuera de la empresa, espero en la puerta de la misma para encontrarla e invitarla a comer, pero no tuvo éxito, hasta que un día logró hacerlo y la invitó a tomar café, por un momento no aceptó porque tenía que hacer varias cosas, pero quedaron en hacerlo otro día.

Desde que tomaron ese café ambos dieron inicio a una relación, al principio amistosa, pero después fue tomando más seriedad e íntima conforme pasaba el tiempo. La relación era discreta, nadie en su trabajo se imaginaba lo que pasaba entre ellos igualmente decidió ocultárselos a sus hijos. Martín pensaba que si los otros se enteraban pensaran que la relación era ridícula por la diferencia de edad.

Ambos acordaron que no querían un compromiso, pues ella pensaba que tenía una vida por delante y que Martín por los momentos no podía ofrecerle un futuro. En el mes de junio, Martín comenzó a buscar un apartamento para alquilar y así poder encontrarse con Avellaneda de manera más íntima, ya que quería tener una relación más seria con ella.

Cuando le mostró un apartamento, ella sintió miedo pero después le dijo que si quería estar con él y dejó de lado sus prejuicios de no estar casada. Esteban el hijo de Martín enfermó y luego de un par de semana y recuperado Blanca le contó que su padre había tenido una discusión con Jaime, ya que él se había confesado homosexual y se fue de la casa. Esteban también discutió con su padre.

Luego de eso Blanca se entera de la relación con su padre con Avellaneda, no se enojó por eso porque veía que su padre estaba más cambiado, estaba menos apático y no estaba deprimido. Blanca quiso conocerla, y al hacerlo sintió mucha simpatía con ella y se convirtieron en amigas. Martín estaba contento de que las dos tuvieran comunicación frecuente, sobre todo si era de él, y se encontraran ya que las quería a ambas.

Mientras en la empresa le querían dar una promoción, pero no aceptó la oferta porque quería su jubilación y la paga al final sería lo mismo que le tocaría como pensión. Fueron pasando los meses y Avellaneda y Martín se encontraban en las tardes en el apartamento. La relación era más madura y el amor se sentía en ambos. Cuando se reunían hablaban de la vida de ambos y de cómo veían las cosas.

Para el 28 de junio Martín le pedía a Dios que su relación con Avellaneda fuera perdurable, se sentía en la gloria con ella, sentía con ella cosas que no había sentido con Isabel, ni con ninguna otra mujer. Se sentía enamorado de ella cada día más, ella era tierna y de verdad estaba orgullos de la relación con él a y de tenerla a su lado, era una relación sincera, de pureza y de felicidad.

Una tarde Avellaneda no llego al apartamento y le dijo que tenía síntomas de gripe, Martín la dejo a unas cuadras de su casa, ya que los padres de ella no sabían de su relación. Martín la extrañó cuando estaba en el trabajo, ya que la veía a diario en la empresa, y está pensando en pedirle que se casé con él, además Blanca está de acuerdo con que lo haga.

Comienzan a pasar los días y ella aun no regresa a la oficina, el diario de Martín comienza a ser menos detallado, para el día 23 de septiembre solo escribe “Dios Mío” ya que no ha tenido noticias de ella. Cuatro meses después, ya es enero y Martín vuelve a su diario para hacer reflexiones sobre Avellaneda, por la gripe le dio un infarto y falleció. Cuando su tío llamó para dar la noticia en la oficina, Martín entró en depresión y lo mando al carajo.

Se sintió sin fuerzas ni ánimo para seguir escribiendo en el diario, pero decide hacerlo y hace un recuento desde que la conoció y de cómo se sentía enamorado, feliz, siendo parte de alguien. Un mes después, decidió ir a la casa de su familia con la idea de hacerse un traje, ya que el padre de ella trabajaba como sastre. Se hizo llamar el Señor Morales, ya que sabía que la madre de ella conocía de su relación, pero no se conocían en persona.

Ambos expresaban tristeza en sus rostros, y cuando se fue a medir el traje solo estaba la madre y en taller tenían una foto de ella, inmediatamente cuando vio la foto Martin se entristeció y la madre supo quién era él. Ella le dice que de su hija lo único que le queda es el nombre del hombre que ella había amado en sus últimos días. Ella le cuenta todo lo que paso en sus últimos días pero Martín no hizo ninguna anotación en su diario.

Pasa el tiempo, Martín no sabe nada de Aníbal ni de su hijo Jaime o de Esteban, solo habla de cosas generales sin dar detalles. Vignale lo busca pero no quiere salir, quiere estar solo, únicamente habla con su hija sobre ella. Blanca le dice que no cree en Dios ya que este le ha dado y quitado muchas cosas a su padre, piensa que Dios es cruel y sádico.

Por su parte Martín que Dios le signo con un destino oscuro, no cruel, solo lleno de oscuridad. Cree que este le dio una tregua, un chance, para que volviera a tener un momento de felicidad, pero que nuevamente debía seguir con su destino, pero esta vez se sentía en más oscuridad que antes.

Martin trabajó hasta el 28 de febrero de 1959, vacío sus gavetas, y en uno de ellos se encontró con el carnet de Avellaneda, se lo llevo en su bolsillo y se sintió más infeliz que nunca. Dios siempre le había faltado, pero sentía que necesita más a Avellaneda que a Dios. Se fue de la oficina y al día siguiente sabía que hasta el día que muriera el tiempo sería lo único que tendría y ¿qué haría con él?.

(Visited 41.457 times, 5 visits today)

Deja un comentario