Conoce el libro Ética para Amador (Resumen y análisis)

Ética para Amador es un libro escrito por Fernando Savater, un filósofo académico que nos entrega un excelente ensayo sobre los principios de ética que rigen el comportamiento humano, bajo el concepto del razonamiento derivado de las acciones consientes y responsables, las cuales te facilitarán alcanzar tu estabilidad emocional y satisfacción personal de obrar motivado por el bienestar de todos. En este artículo te presentamos un análisis y resumen de este maravilloso ensayo.

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Acerca del libro

El libro Ética para Amador está orientado para ser disfrutado por todo tipo de lectores, pero según su propio autor está dirigido al público joven, a manera de orientarlos y cuestionar sus propias creencias sobre su filosofía de vida, impulsando el libre pensamiento y el razonamiento lógico aplicado a temas que involucran el comportamiento humano.

Ética para Amador contiene una concepción sobre los fundamentos éticos, expuestos de una manera franca y simple, sin caer, por supuesto, en una interminable narración enumerando un sin fin de ideas moralistas. Mas bien en esta obra el autor trata de expresar desde su punto de vista, lo esencial que es la ética, en todas las situaciones que se nos presentan a lo largo de nuestra existencia.

La contribución que este libro hace sobre estos aspectos es lograr que el lector haga una introspección y se plantee el lugar que tiene la ética y la moral en su diario proceder.

Para entrar en la dinámica del libro, nuestro lector debe saber que el autor plantea una conversación entre padre e hijo, personajes que interactúan en una conversación donde se definen claramente los roles de los participantes, uno como el gran consejero, el motivador que orienta y expresa sus ideas, mediante el razonamiento desde el punto de vista ético y humanista; el otro como el atento pupilo, ávido de obtener las enseñanzas según las cuales quiere diseñar su estrategia de vida futura.

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Ética para Amador (Resumen y Análisis)

La estructura del ensayo Ética para Amador está dividida en IX capítulos, cada uno de los cuales tiene un título interesante estrechamente relacionado con lo que expone el autor de manera brillante y entretenida.

Capítulo I:  ¿De qué va la ética?

Los conceptos presentados en el primer capitulo de este libro definen el comportamiento ético de las personas y cómo se llega a tener ideas preconcebidas sobre lo que es moralmente aceptable y lo que no lo es.

Según el punto de vista de Savater, el ser humano durante su vida, va adquiriendo las nociones sobre lo bueno y lo malo, tratando de definir las actividades cotidianas que le toca experimentar según un patrón de comportamiento, el cual depende de la perspectiva desde donde se observe la situación.

El autor tiene la firme intención de demostrar a sus lectores en su ensayo que de no tomar decisiones emanadas de su consciencia y elegir a voluntad sus objetivos de vida, así como también el paso a paso para conseguir estas metas trazadas, se tiende a experimentar una vida conformista desde el punto de vida humanístico.

Aceptar que no lo sabemos todo y que son muy importantes las relaciones interpersonales, es un fundamento básico de este tipo de filosofía.

Una de las proclamas que se presenta en este primer capitulo, es que, cada uno de nosotros, por decisión propia, tiene la capacidad de regir su comportamiento bajo un código moral que lo satisfaga, ya queda de parte de nosotros la manera como enfrentamos las vicisitudes de la vida cotidiana, si nuestra conducta solo se adapta a los estándares sociales, o nos dejamos llevar por nuestro deseo de actuar con libertad de acuerdo a lo que es considerado como el debido proceder.

El conocimiento nos empodera, y saber cómo hacer lo que nos conviene y llevarlo a cabo de manera responsable, como contribución a nuestra riqueza moral y psicológica, nos dará tranquilidad y mejorará la calidad de vida de manera sustanciosa, no sólo la propia sino también la de nuestros compañeros de camino en la vida.

A lo largo de todo el libro Ética para Amador, se denotan y expresan de manera significativa las opiniones del autor, con señalamientos propios que reflejan su convicción sobre la importancia del comportamiento ético. Esto lo logra presentando variados y entretenidos ejemplos sobre el comportamiento humano, mostrando un reflejo en acciones realizadas por animales con tendencia a comparaciones con las que realizan eventualmente los seres humanos.

Al contextualizar el modelo de conducta de las hormigas al realizar el arduo trabajo de colocar los cimientos y lograr el extenuante trabajo de llevar a término el hormiguero, el cual queda como una coraza impenetrable, extensa y profunda que les funciona no solo como refugio ante los elementos que puedan resultar mortales para ellas, sino también como protección contra las compañeras de la misma especie que resultan amenazantes a su modo de ver.

Hay un punto focal importante en este ejemplo, la imagen de las pequeñas hormigas obreras, dando su vida, una y otra vez por el bien de la comunidad, reconstruyendo y sosteniendo lo que según su percepción es lo que las mantiene con vida, llegando al punto del sacrificio extremo de dar su vida por el bienestar de sus compañeras.

La sociedad está constituida por individuos con pensamientos y puntos de vista totalmente diferentes, en lo que el concepto del bien y del mal viene dado por las bases morales de cada uno y el sentido del deber ser.

El ejemplo del autor sobre la historia del tristemente célebre Homero en la Ilíada, donde a sabiendas de que no tenia oportunidad al luchar contra el poderoso y sanguinario Aquiles, se despide de su familia y lo espera con una actitud firme, muy decidido a dar lo mejor de sí como guerrero, pues en su afán de comportarse a la altura de los acontecimientos que le tocaba enfrentar, decide esperar su inminente final.

Savater cree firmemente que la naturaleza humana es compleja, el uso del razonamiento lógico nos diferencia de otras especies sobre la tierra, sentimos el impulso de hacer cosas todo el tiempo, pero generalmente nos detenemos a analizar si es conveniente o no, si es bueno o malo, si me beneficia, o por el contrario pone en tela de juicio mi credibilidad o hace tambalear mis creencias sobre lo que es socialmente correcto.

Ideas principales

En este capítulo el autor hace una comparación con los seres del reino animal, los cuales solo obedecen a su instinto, lo cual hace que actúen según su naturaleza, cubriendo sus necesidades básicas para sobrevivir. El hombre piensa y luego actúa, siempre tiene un motivo que lo impulsa a lograr un objetivo, su capacidad de elegir produce su comportamiento, y construimos de a poco la vida que queremos, utilizando para ello nuestro libre albedrío.

No todo está bajo control, nuestra libertad de elección se refiere a la posibilidad de respuesta ante sucesos eventuales, es decir, no podemos controlar lo que nos sucede pero si podemos elegir como será nuestro comportamiento ante tales situaciones. Es la capacidad de acción consciente y de acuerdo a las doctrinas morales y éticas que dirigen nuestra toma de decisiones, las que engloban la verdadera libertad.

Desde el punto de vista humanístico, todos debemos desarrollar nuestra capacidad de permitirnos utilizar nuestra libertad, como cuando elegimos que hacer y como hacerlo e intentar una y otra vez hasta lograr nuestra meta, mientras más fundamentemos nuestro comportamiento en conceptos éticos y de respeto al pensamiento tanto propio como colectivo, más cerca se está de sentirse un ser completamente libre.

Si bien es cierto que el ambiente en el cual nos desarrollamos ejerce una influencia contundente en nuestro modo de actuar, también es cierto que si fomentamos la capacidad de elección en buenas bases según el código moral propio, el discernir antes de obrar será cada vez más claro.

Capítulo II: Órdenes, costumbres y Caprichos

En este capítulo el autor analiza y reflexiona sobre nuestras acciones, lo que hacemos de manera cotidiana, el impulso que nos lleva a realizar actos diarios a veces sin pensarlo, solo por tener la costumbre de hacerlo, otras porque es lo que se espera de nosotros, y algunas veces solo por que se nos antoja, porque es como un pensamiento que se anida en nuestra mente y no la abandona hasta verlo hecho realidad.

Como seres pensantes de características individuales, siempre tiene opciones de comportamiento, su discernimiento tiene la capacidad de distinguir cada situación y valorar según su criterio ético y sus virtudes morales, sus actitudes y tomar responsabilidad en su forma de ser y manera de responder a cada situación que se le presente en un momento dado.

El ser humano según el filósofo Aristóteles, tiene como característica que debe y tiene que elegir entre para dar respuestas a estímulos exteriores, los cuales retan a nuestros intereses personales para ser ponderados y generan acciones que representan nuestra forma de vivir. Constantemente debemos considerar lo que debemos o no hacer, aunque existen algunos actos reflejos, los cuales son el resultado de respuestas automáticas que ni siquiera nos preocupamos por analizar.

Hay otro ejemplo que utiliza el escritor y que intenta esclarecer el aspecto de las opciones que tenemos delante de nosotros diariamente y las hacemos sin reflexión alguna, solo porque es lo que corresponde, lo que nos toca, muchas veces con sentimiento de angustia o fastidio.

Hablamos de la lección que Savater explica a través de los ejemplos de la persona que escucha la alarma por la mañana y comienza a ejecutar una cadena de pequeñas decisiones, todas relacionadas con el hecho de que es imperioso de llegar a tiempo a su destino, o cuando el Capitán del barco sigue su intuición y casi sin darse cuenta de la lógica involucrada en el asunto, todas sus acciones se enfocan en llegar a puerto.

Si en estos casos la persona se detiene a plantearse todas las alternativas, los problemas, las posibles soluciones, las consecuencias, y todo lo que podría suceder desde que se inicia su día, puede que llegue a quedarse inmóvil, casi perplejo, y abrumado.

Según el autor hay momentos en que la intuición nos sirve de guía, tanta reflexión tiende a paralizarnos, hay cosas que solo se hacen porque si, para alcanzar nuestro objetivo, que por simple que parezca, es parte de nuestro aquí y ahora. Las decisiones que tomamos se generan debido a la motivación, de lo que tú crees que te impulsa a hacer algo, es fundamentalmente la razón para realizar una acción.

A veces la motivación que se tiene es la de seguir realizando las acciones que me ordenaron para lograr lo que quiero y obtener mi recompensa, y en caso de no ser así las consecuencias vendrán sobre mi de manera inminente.

El autor realiza cuestionamientos cuando el motivo se hace casi sin pensarlo, lo haces repitiéndolo una y otra vez, se va convirtiendo en costumbre, la acción constante y sostenida te crea el hábito de hacerlo ya sin pensarlo mucho, casi como una acción obligatoria la cual no cuestionas.

La ausencia de un motivo aparente para realizar un acto en específico se puede catalogar como un capricho, los cuales si se realizan en función de lograr un fin establecido son considerados funcionales, ya que te vales de las de las acciones a realizar guiando tus decisiones solo con la idea preconcebida del premio al final del camino.

Ideas principales

Cuando nuestro objetivo es conducido por el anhelo de conseguir algo o porque el deseo del premio gobierna nuestra conducta, se convierte en un capricho.

Bajo este concepto, los cuestionamientos que acompañan cada decisión nos ayudan a determinar de que manera y cuanta dedicación se le debe tener para llevar a cabo nuestro objetivo, lo cual es diferente en cada persona, según su escala de valores.

Las personas se dejan guiar por sus caprichos, se esfuerzan por lo que desean, y es aquí donde interviene la motivación que responde a las órdenes, las cuales imponen a fuerza el comportamiento requerido, que nos vienen a marcar los límites de las acciones que podemos realizar y las que deben realizar los demás.

La diferencia en la manera de actuar de cada uno de nosotros, es nuestra respuesta ante todos los tipos de motivación, de acuerdo a los conceptos de ética que tengamos, nuestras decisiones no se resumen entre lo que quiero o no hacer, según me apetece, es más bien un trabajo de conciencia, responsabilidad y sensibilidad humana.

Capitulo III:  Haz lo que quieras

En este capitulo el autor de la obra expone de manera sencilla y perspicaz, la facultad que tenemos todas las personas para determinar nuestro comportamiento, sin influencias externas, ni manipulaciones de ningún tipo.

Para el ser humano, es muchas veces difícil responsabilizarse por sus acciones, ya que muchas veces se suelen hacer las cosas debido a que todos piensan que es lo correcto y no dejando que la percepción que se tiene de la situación nos guíe desarrollando nuestro accionar con el fin de satisfacer nuestra necesidad de libertad.

Según Savater, la verdadera libertad está basada en la ética, no somos libres de controlar las acciones de otros o las cosas que nos suceden, somos libres al decidir nuestra respuesta ante estas eventualidades, cuestionándonos la conveniencia, oportunidad y utilidad a futuro, más que dejarse llevar la clave está en dirigir, lo cual se logra con solo meditar un poco sobre las situaciones que se nos presentan.

De estos aspectos uno de los que nos ocupa más tiempo de reflexión es la motivación implícita, y el resultado que nos puede dar, preguntas como: ¿es bueno o malo que lo haga?, ¿en que me beneficia?, ¿qué pasa si no lo hago?, ¿tengo miedo de las consecuencias o solo me importa la recompensa? y otras cuestiones más.

Al estar claro sobre los motivos que impulsan nuestra manera de actuar, nos evita arrepentimientos futuros y nos da la satisfacción de obtener el resultado esperado según el punto de vista ético que cada uno de nosotros tiene. Al final, cada persona tiene las opciones necesarias para hacer frente a cada situación, las cuales podemos ver claramente analizando los motivos que nos estimulan en un momento dado.

Las órdenes que debemos seguir y las costumbres que tenemos pueden parecer una imposición que debemos tolerar en nuestra existencia, sin que las pidiéramos o las deseáramos, a diferencia de los caprichos, que se sienten desde adentro y que nos hacen pensar que al cumplirlos tenemos todo el control, porque no dependen de un estímulo externo, solo de ti.

Aunque también es importante que tomes en cuenta el siguiente argumento: a veces el capricho que tú crees que solo depende de ti, eso que quieres y piensas que es una decisión que prueba tu libertad, a veces es generado por envidia o por imitación de lo que hizo alguien más y a ti también te resultaría beneficioso, asimismo puede ser por darle rienda suelta a tus ganas de llevar la contraria a tanta orden impuesta, o simplemente porque te tocó y en respuesta quieres hacer las cosas “a tu manera”.

Para Savater el concepto de moral está íntimamente ligado a las costumbres, esto está derivado de su significado etimológico, y también a la capacidad del hombre de dar cumplimiento a las órdenes, que según los fundamentos moralistas es el enfrentarse cada día a la idea de cómo deben ser las cosas y cómo debes hacerlas, bloqueando de alguna manera las acciones que no se consideran correctas.

Las normas basadas en los preceptos morales nos dan premisas que generalmente aceptamos como válidas, constituyendo junto con la ética nuestro código de vida, base sobre lo cual construimos nuestra escala de valores y trazamos la respuesta a cada opción de acción que se nos presenta.

Ideas principales

El título del capítulo es “haz lo que quieras”, lo cual se refiere a las consideraciones internas de cada persona, al plantearse una cuestión determinada, que desde el punto de vista que se tenga lo hará buena o mala persona, juicio que no podemos hacer ya que nunca estaremos dentro de alguien más y sopesar las elecciones de vida de la misma manera como él o ella lo hace, así que, preocúpate de tus valores éticos y pon en práctica tus hipótesis moralistas para basar tus acciones, en resumen de cuentas: es tu vida, así que ¡haz lo que quieras!

Capítulo IV:  Date tu buena vida

En la frase que da título a este capítulo del libro, se plantea una filosofía de vida sobre la que se debe reflexionar. Se trata de que en nuestra vida, debemos aprender que a veces lo más importante para sentirse pleno es muchas veces determinado por cosas que no son materiales. El tener una buena vida, es producto de nuestras acciones motivadas para alcanzar un fin y cumplir objetivos.

Según Savater, si usted considera que su objetivo en la vida es solo conseguir dinero y bienes materiales, trabajará sin descanso por lograrlo y llegará al ocaso de su existencia habiendo perdido oportunidades de experimentar amor, respeto y amistad.

En las relaciones humanas generalmente se recibe lo que se ha dado, es inevitable que si su comportamiento no ha sido del todo ético o no haya enriquecido sus relaciones humanas, aceptando las diferencias que caracterizan a las personas, no encuentre la aceptación y el respeto que le gustaría inspirar en los demás.

Para obrar de buena manera, no es necesario cumplir todos los estándares establecidos por la sociedad, o seguir paso a paso lo que es el “deber ser”, solo se debe tener la capacidad de razonamiento y humanidad para realizar acciones responsables que fortalezcan nuestra integridad, no desde la perspectiva de la respuesta automática ni desde la comodidad de no llegar a hacer nada que se considere no adecuado, sino desde la intención de realmente hacer lo que consideramos como correcto.

Uno de los conceptos planteados en esta obra es el de no buscar respuestas ni excusas para nuestra forma de ser, nadie puede decirte cómo vivir tu propia vida, solo tú puedes decidir, si te mantienes en la comodidad del “me lo ordenaron“, o peor aún desde la falsa creencia del “voy a hacer lo que todos hacen“, estas reglas autoimpuestas no siempre son la mejor opción, de hecho, solo te llevarán por el camino de la decepción, la impotencia y el vacío, ya que tendrás que conformarte con experimentar lo que decidió alguien más.

Una de las ideas que cobra fuerza a lo largo del libro, es que las personas merecemos una experiencia de vida completa, nuestra condición humana nos permite interactuar con seres semejantes a nosotros, cada uno con sus propios intereses, pensamientos y filosofía de vida.

Es en esta interacción donde se encuentra lo maravilloso de nuestra existencia, donde podemos combinar la razón, la emoción y la intuición, como fundamentos para lograr tomar caminos entrelazados con personas de nuestro entorno, que nos den como recompensa una experiencia plena en la cual el respeto, la comunicación asertiva y las decisiones impulsadas por la ética y la consciencia de cada uno irremediablemente nos dará una buena vida.

En este punto sería acertado ubicar nuestro concepto de ética en la realidad que nos ha tocado vivir, tenemos por ejemplo, una sociedad que ejerce una influencia desafortunada, donde el éxito de una persona se ve manifestado por los bienes materiales que tenga, los cuales, son más importantes que los amigos que perdiste o el tiempo de calidad con tu familia que no pudiste disfrutar, según te quieren convencer a fuerza, algunos seres que impulsan estas ideas equivocadas para obtener provecho monetario.

Ideas principales

Una existencia basada en este tipo de conducta, fomenta sensaciones de soledad, ansiedad y un desesperado frenesí de trabajar sin descanso, para obtener la posición de poder que se supone me dará la felicidad, y la que muchas veces se convierte en una utopía inalcanzable. Ningún bien material en el mundo puede darte la compañía, el cariño y el respeto de tus semejantes, factores imprescindibles para el ser humano, que contribuyen a su bienestar emocional y su paz mental.

Capítulo V:  Despierta Baby

Según los fundamentos de ética y moralidad presentados por el autor, el ser humano debe buscar la estabilidad emocional de manera inexorable. Como seres humanos nuestra conexión con otras personas es inevitable, sea que las consideremos buenas o malas, y es en esta respuesta al estímulo externo que se basa nuestra reacción ante lo cotidiano.

Esta eterna búsqueda de tranquilidad y felicidad, se arraiga en las premisas de vida del ser humano, y debe estar fundamentada en lo que se considera esencial en la vida de cada uno de nosotros, pues son estos preceptos los que generan la sensación de bienestar y de paz.

La concepción misma de los parámetros para validar lo bueno y lo malo para sí mismo, le agregan a la vida el elemento básico para lograr los objetivos que nos hemos planteado, necesario para encontrar un equilibrio.

Como moraleja, si has decidido darle más importancia a obtener bienestar material y orientas tus acciones utilizando a tus congéneres como piezas que puedes descartar en el momento que cumplan su función en tu vida, de acuerdo a tus intereses personales, pues de manera inexorable lo que obtendrás de vuelta será una complicada vida propensa a tratos donde reine la desafortunada y solitaria recepción de lo que sembraste con tu manera de vivir.

El hacer lo que nos otorga un beneficio real, en corto, mediano o largo plazo, no es sólo hacer lo que queremos en cada situación sin tomar en cuenta a los demás, debemos encontrar un punto medio entre lo que sabemos que está bien para nosotros y que a la larga será lo que más tranquilidad nos de, siempre tomando en cuenta nuestra conexión con nuestros pares de vida.

Savater plasma en esta obra, que no podemos ver la vida como un laberinto de complicaciones que nos amargue por completo, haciendo que lo veamos todo bajo un claroscuro funcional, debemos tratar de encontrar ese equilibrio vital, que nos proporcione toda una gama de colores que nos integre a existencia satisfactoria, donde lo material no reemplace por ningún motivo el aporte de otras personas hacia nuestra propia vida.

Es importante aprender lo antes posible, antes de que se nos comience a complicar la existencia, la regla simple pero poderosa de la reciprocidad: lo que das es lo que vas a obtener de vuelta.

Si en tu afán de amasar fortuna utilizas a los demás como otro peldaño de la escalera para llegar a tu éxito personal, con esa actitud solo obtendrás los tan ansiados bienes materiales, los cuales nunca podrán darte las emociones humanas que nos llenan de matices, ilusión y ganas de vivir a toda capacidad.

Si tu guía es el poseer un caudal de bienes, pues lo que puedes esperar es que ese deseo te domine y dictamine tu preceder, arrasando todo lo que no haga su sustanciosa contribución a tu objetivo, así se llame amigo, familia, socio o compañero.

Ideas principales

Despierta Baby! es un capitulo donde Savater nos propone observar la vida con detenimiento, más allá de lo evidente, de la influencia de la publicidad y de las ideas conformistas que nos bombardean a diario.

Nada puede sustituir la calidad de la respuesta humana, la vida se vuelve plena de matices que nos hacen un ser humano como tal, y es algo que debemos cultivar siempre, la parte del disfrute mientras se viva es sumamente importante, y son estas circunstancias en las que vemos reflejada la importancia del ser, y del decidir cómo vamos a vivir.

La libertad no implica tener un comportamiento anárquico, es más bien todo lo contrario, se trata de evaluar códigos y costumbres firmemente establecidos, y no tener una obediencia ciega y sin voluntad de decisión, ya sea por miedo al que dirán, o por miedo a ir en contra de una orden preestablecida, frenando nuestra comprensión sobre el asunto como si estuvieras frente a un alto muro de conformismo.

Capítulo VI:  Aparece Pepito Grillo

Luego de hacer la reflexión pertinente, en este capitulo el autor nos hace una invitación a tomar conciencia sobre nuestras acciones, la cual se fundamenta en nuestras ideas preconcebidas del tipo de vida que queremos tener y la manera de obrar para acercarnos a esta utopía. Nuestros actos deben ser el resultado de decisiones conscientes, en las que el raciocinio y la intuición juegan un papel principal, ya con la advertencia de que todo lo que hagamos tiene su consecuencia, la cual puede ser buena o mala según tu propio albedrío.

En esta oportunidad Savater se atreve a explicar lo que según su razonamiento filosófico considera como “Los tipos de Imbéciles”, clasificación en la cual se ven reflejados los tipos de personalidades que podemos encontrar a lo largo de nuestra existencia y que nos influencian de un modo u otro, ya que debemos elegir entre actuar de manera similar o enfocarnos en vivir con la responsabilidad que requiere tomar decisiones libres de manera consciente en beneficio de nuestra propia tranquilidad.

Todo esto nos lleva a tener pensamientos reflexivos, que nos benefician de uno u otro modo, siempre y cuando no se fundamenten en el detrimento de nuestros semejantes, evitando que el egoísmo se apodere de nuestra existencia.

Según el autor, la clave para tomar buenas decisiones es no comportarse como un imbécil, como una persona que no se ocupa de analizar sus opciones, sino el tipo de persona que solo se deja llevar por un comportamiento mediocre viendo la vida desde el miedo en espera de la validación externa.

Savater  expresa lo que a su parecer son el tipo de imbécil que una persona puede ser:

  • La persona a la que le falta iniciativa, el que se escuda en el pensamiento de que es indiferente a todo, que su situación es la más cómoda para él y piensa que no necesita ni quiere nada más, solo para no “complicarse”, como quien vive en una eterna pero poco productiva siesta.
  • También está la persona que lo quiere todo para sí, sin dejar nada para los demás, pensando que si cubre todas las opciones sin decidirse por una en particular, evitará encontrarse con obstáculos que lo vayan a importunar, pensando que puede con todo de una sola vez.
  • El conformista que por desidia ni se molesta en analizar o tomar acción de acuerdo a sus propios motivos, sino que le es más cómodo y según él más conveniente, el unirse a intereses comunes de la mayoría que lo rodea.
  • De la misma manera nos podemos encontrar al más rebelde de los seres, cuya premisa de vida es ser la gran pared con la que todos chocan, llevando la contraria solo por el hecho de hacerlo y muchas veces sin siquiera pensar en fundamentos que respalden tal actitud.
  • Otro caso es la persona que reflexiona sobre su modo de ser y sobre lo que quiere conseguir para sí mismo, pero lo pospone siempre, paralizado por la idea del miedo, o el pensamiento derrotista de que no tiene caso intentar porque no lo va a lograr, pero que más adelante si lo podrá hacer, y como generalmente sucede para este tipo de personas, ese momento muchas veces nunca llega.
  • Asimismo es común encontrar al tipo de persona que en su fervor de llevar a cabo su plan perfectamente trazado, el cual detalla minuciosamente cada una de las cosas que quiere y de manera inevitable debe realizar, a cualquier costo, con una intensidad agotadora y una fiereza que tergiversara la realidad y se convierte en su propio verdugo al perder la vida tratando de lograr aquello que es imposible de hacer.

Para evitar pertenecer a la lista anteriormente mencionada por el autor, solo se debe estar consciente y tomar decisiones que pongan en evidencia nuestra capacidad de razonar y canalizar nuestra validación de las situaciones que se nos presentan para de manera libre y por propia voluntad, haciendo uso de nuestro libre albedrío, escoger la mejor opción.

Con lo antes expuesto, es fácil inferir que para poder vivir en libertad debemos ejercitar el fino arte de tomar decisiones conscientes, lo cual no se trata de cerrar los ojos y esperar lo mejor, lo que por suerte nos toque y tengamos que conformarnos, para no ir más allá.

Ideas principales

El código ético y moral en cada persona se va afianzando y expandiendo en nuestro ser, llegando a ser una fuente de motivación inagotable que se desarrolla con ponerlo en práctica en cada oportunidad que se nos presente.

El entendimiento sobre la idea de consciencia viene dado, según el autor, por el conocimiento de sí mismo, de lo que queremos lograr y de cómo llegar a lograrlo, pero no sólo a nivel filosófico, donde los anhelos nos hacen proyectar desde la ilusión un sin fin de posibilidades que nos distraen de lo esencial, es tomar acción consciente de las decisiones que debemos tomar para sentirnos verdaderamente realizados.

Por lo expuesto, debemos alejar de nuestra mente los pensamientos de creer que cualquier cosa que hagamos no repercute en la vida de alguien más, que da igual lo que se hace o se deja de hacer, puesto que es totalmente falso, para bien o para mal, siempre se toca la vida del prójimo, de una u otra manera.

Savater en su ensayo “Ética para Amador”, hace énfasis en tomar partido y realizar lo que según nuestro código moral nos conviene de manera real, rechazando de manera enfática y casi automática las opciones que nos darán una aparente pero efímera sensación de paz.

Uno de los aspectos más importantes del argumento lógico expuesto por el autor, es que los resultados de nuestras acciones, buenas o malas, deben ser tomados en cuenta para aumentar nuestra experiencia y sentido de responsabilidad, es poco significativo para lograr un equilibrio espiritual, que constantemente busquemos excusas para explicar nuestro modo de actuar, ya que los pretextos son solo una elaborada coartada que utilizamos para inferir que no es nuestra culpa sino de algo o alguien más.

Cuando estamos conscientes de que lo que hicimos no ha estado del todo bien, nos produce una sensación de remordimiento, la cual será real sólo si proviene de nosotros sin dejar que la influencia de la opinión de otra persona sobre nuestros actos pese más que nuestra consciencia.

El concepto de egoísmo es parte importante de la ecuación cuando se trata de las relaciones humanas, ya que debido a este se genera en nosotros un modo de ser en el cual sólo importan mis intereses personales, sin importar el bienestar de los demás si con eso obtenemos un verdadero beneficio.

Según Savater, cuando sentimos remordimientos es porque, en el fondo, tomamos la opción equivocada y el resultado no es para nada satisfactorio, contrariando la premisa de actuar de manera consciente y libre de prejuicios, miedos y egoísmos, sintiendo que estamos nadando contra la corriente, en dirección contraria a lo que nuestra naturaleza humana requiere.

El remordimiento en sí, es uno de los mecanismos que tenemos los seres humanos para recordarnos el reflexionar sobre los posibles resultados de lo que hacemos y las consecuencias que estas acciones tienen tanto para nosotros como para los demás.

Capítulo VII:  Ponte en su lugar

El capítulo titulado “Ponte en su lugar” nos anima a analizar las cosas desde varios ángulos, la reflexión que nos proporciona tener diferentes puntos de vista puede darnos una perspectiva interesante, sobre lo que nosotros consideramos válido, no sólo porque nos beneficia sino tomando en cuenta también el lugar las personas que nos rodean y aplican estos mismos cánones de validación a nuestras acciones.

En la vida debemos generalmente tener en cuenta la condición humana de nuestros semejantes, y cuestionarnos planteándonos pensamientos sobre cómo me haría sentir a mí mismo si una persona me tratara de manera similar. Es en este caso, se manifiestan de manera casi automática los fundamentos éticos y morales que tengamos, y el racionamiento basado en estas premisas nos entrega una guía que nos indica el camino a seguir para realizar alguna acción en particular.

Partiendo de la hipótesis del autor sobre el comportamiento ético, es importante progresar y aumentar nuestra propia suficiencia en implementar en lo que hagamos fundamentos que nos ayuden a vivir la vida con la mayor calidad humana posible.

Para lograr esto debemos mirar hacia adentro y meditar sobre nuestro comportamiento, y si este sería recibido con agrado por mi parte si otra persona me tratara de la misma manera, ya que de lo contrario, perderíamos el hermoso tiempo de nuestra existencia en una guerra sin fin, que pondría en peligro mi integridad, autoestima y capacidad de vivir una buena y cálida vida.

Para demostrar su punto de vista, Savater nos regala una ejemplificación interesante, exponiendo la historia del conocido Robinson Crusoe, un personaje ficticio el cual demuestra habilidades excelentes para sobrevivir en un ambiente hostil, logrando adecuar su existencia al entorno salvaje, con la idea fija en la mente de que se las arreglaría solo debido a que la isla estaba desierta.

Cuando Crusoe comienza a pensar que no es así, y que posiblemente tiene compañeros en su salvaje aventura, la dudas empiezan a apoderarse de su mente, generando una vorágine de incertidumbre que le paraliza y le roba su anterior tranquilidad. La naturaleza humana hace que cada uno de nosotros sea diferente, en pensamientos, en comportamientos y en la valoración de lo que hacemos y de cómo lo hacemos.

Imagina todos los tipos diferentes de personas las cuales te puedes topar en un día normal, al realizar tus actividades cotidianas, seres humanos que según tu escala de valores pueden catalogarse casi sin pensarlo, como un peligroso estafador, un repulsivo mentiroso, un peligroso ladrón o asesino, con los cuales no quieres ni querrás jamás relacionarte nunca, pero se debe entender que antes de juzgar es imprescindible tener en cuenta que todos en diferente medida tenemos humanidad, y así debemos tratar a las personas que nos rodean, como nos gustaría ser tratados, sin malicia o suspicacia basada en el recelo y el miedo.

Para Savater es imperativo tratar a las personas como los seres humanos que son, procurando ver en ellos un reflejo de nosotros mismos, para poder al menos por un momento tener la posibilidad de mirar desde su óptica, intentando colocarte en su lugar, a esto es a lo que se refiere el autor con aquello de “tratar a personas como a personas”.

Este intercambio de ideas con nuestros semejantes, generada por la voluntad de colocarse en lugar del otro, nos acerca a la idea de entender el por qué de su modo de actuar, cuáles intereses motivaron su conducta y cómo manifestarán su futuro basándose en su experiencia de vida. Este nivel de lograr concebir la naturaleza de los demás, en especial de los que consideramos gente “mala” y la cual deberíamos evitar a toda costa, nos ayuda a establecer lo que podemos esperar de su comportamiento venidero.

Con el ejemplo anterior, y la repercusión en nuestra propia vida de las acciones de los demás, proporciona una idea de tomar en cuenta sus derechos, y tratar de entender las razones que los llevaron a tener ese proceder, lo cual no es más que no subestimarlo y tomarlo tan en serio como sea posible. El propio autor del ensayo nos hace referencia de que al mostrar interés real en colocarse en la posición del otro, nos flexibiliza y entrena nuestra ética para adiestrarnos en obtener una evolución en  la aplicación de nuestro propio código de moralidad.

Ideas principales

Como se mencionó anteriormente, la condición de la vida humana es intrincada, compleja y densa, debido a las múltiples facetas en cada uno de nosotros, personalidades tan diferentes que se vuelven similares cuando las une un interés común, o variaciones de similitudes de las personas en el modo de ver la vida según las circunstancias que les toque enfrentar, lo que nos hace aprender y muchas veces disfrutar de la oportunidad de existir en un universo que puede ser totalmente diferente para cada uno de nosotros.

Capítulo VIII:  Tanto gusto

El capítulo VIII del libro nos muestra abiertamente un razonamiento sobre la idea de bienestar y lo que muchas veces creemos que necesitamos para alcanzar la felicidad y la tan deseada tranquilidad.

La idea de bienestar muchas veces viene dada por lo que creemos que debemos hacer para estar bien, lo cual puede resultar difícil de alcanzar si se trata de obtener por las razones equivocadas o producto de acciones generadas por influencias erradas tales como que “la sociedad lo dictamina de esta manera”, “que si no lo hago seré un fracasado”, o que “a otros les fue bien cuando lo hicieron”; todas estas premisas están sostenidas por los débiles cimientos que provienen de fuera de tu propia conciencia del ser.

Si reflexionamos un poco y entrenamos nuestra mente para que en todo momento podamos experimentar ese bienestar tan anhelado, no tendría ningún ser humano que dedicar su existencia a perseguir quimeras. El aquí y el ahora nos ofrecen ricas oportunidades de percibir, de a poco, de los momentos gratos y deliciosamente felices que contribuyen con nuestra paz mental.

La voluntad de tener un comportamiento acorde con los fundamentos éticos que hemos forjado en nuestro interior, sin caer en prejuicios, egoísmos, envidias o cualquier otro sentimiento malsano producto de frustraciones propias o adquiridas, nos regalará momentos inolvidables que se reflejarán en nuestro estado tanto físico como emocional, fruto de las decisiones tomadas de manera consciente.

En este sentido y para evidenciar su interés por integrar los conceptos de ética que considera imprescindibles para tomar nuestras decisiones de vida, el autor describe una actitud de inmadurez el que una persona quiera realizar siempre lo establecido por las normas de convivencia humana, tomándolo como la contraparte de lo que es la libertad, y lo cual fomenta la inconformidad y desinterés por los demás.

Frecuentemente, las personas relacionan el término “moralidad” con una connotación sexual, teniendo en la mayoría de los casos prejuicios que de inmediato nos hacen pensar en algo malo, indecoroso o que va en contra de la moral y las buenas costumbres que tienen raíces ancestrales.

Por lo tanto los juicios emitidos bajo esta aprensión ideológica, muchas veces son válidos desde el cristal con que se mire, ya que si nos dejamos guiar por la suspicacia de creer que estamos muy por encima de estos supuestos, y juzgamos las actitudes de los demás sin tener conciencia de su entorno, motivación y principios que les fueron inculcados o la falta de ellos, estaremos errados y peor aún cegados para ver a la persona tal cual es.

Savater se inclina por las ideas que respeten la condición del ser, más que en lo que muestra solo un rasgo superficial, debido a las complicaciones que pueden resultar de los comportamientos controversiales, derivados de involucrarnos en situaciones delicadas, no porque sea con personas buenas o malas, sino porque la reflexión personal te dice de manera sutil que no hay nada de incorrecto en disfrutar de la vida, siempre y cuando tu proceder rinda tributo a los cánones morales y éticos que has adquirido a lo largo de tu existencia.

Continuando en el mismo tema, Savater expresa que en la sociedad donde vivimos, se obsesiona con estos temas, con supuestos como “malo si lo haces” y  “asume las terribles consecuencias”; haciendo que los temas tabú (en especial el tema sexual) se vean rodeados de desconfianza, recelo y vestigios de inmoralidad, a lo que el autor enfáticamente sugiere: vivir se trata de sentir de manera intensa pero responsable sorteando restricciones sin fundamento.

Ideas principales

Para finalizar con este punto, en el libro Ética para Amador, el autor se preocupa por explicar la diferencia entre el uso y el abuso de las situaciones cotidianas, si el realizar una acción te proporciona el disfrute que te hace más agradable y placentera tu existencia caería en el concepto del “uso significativo”, pero si esto influye en detrimento de nuestra propia existencia y se convierte en una pesada carga que nos brinda inseguridad y genera estados de ansiedad, es señal que es un “abuso”, que nos desvía de nuestro interés principal que es vivir la vida a plenitud.

Capítulo IX:  Elecciones generales

El último capitulo del libro se titula “elecciones generales” con lo cual el autor te hace pensar de inmediato en política, sea cual sea tu conocimiento sobre este tema, frecuentemente la mayoría tiene recelo sobre el comportamiento de los que tienen una vida pública dedicada a este aspecto, pues a veces los actos de corrupción y la falta de ética los vuelve personas poco fiables.

Reflexionando sobre esto, el autor deja expuesto de manera comprensible que la política la hacemos a diario, con acciones derivadas de la responsabilidad, las cuales dependen de los criterios en los que basamos nuestra existencia.

De manera similar que en el capítulo anterior, Savater enmarca los conceptos de ética en un contexto en específico, esta vez en el ámbito político, relacionando estos fundamentos con la crítica que hace el autor al comportamiento de algunos individuos, los cuales de la manera más elocuente y con un verbo impecable, los hace partícipes en un rol protagónico de nuestra sociedad.

La herencia que nos deja la naturaleza humana es la de ser maravillosamente diferentes el uno del otro, con similitudes de acuerdo al entorno con el que nos toque lidiar, de aquí que Savater diga que políticos somos todos, en muchas ocasiones haciendo promesas que ni siquiera nosotros sabemos si podemos cumplir y la diferencia con los políticos de profesión es que ellos están en el ojo del huracán, logrando que sus palabras y actos sean especialmente notorios, logrando sembrar envidia, odio o miedo a durante su carrera, al igual que el ciudadano de a pie, solo que menos evidente.

Se debe ante todo mantener la cordura para lograr un equilibrio y un modo de ser sin atropellos al otro ser, respetando la diversidad y los casos radicales que se asoman de vez en cuando, como los que no soportan a los de ingenio o habilidad extraordinaria, que sobresalen de entre otros no tan destacados, y los que permanecen en el fondo, casi ahogados en confusión, autoflagelo y lamentaciones.

Savater aconseja trabajar en el fino arte de meditar nuestra elección para obrar de manera no solo conveniente sino satisfactoria desde el punto de vista humano, logrando una ecuanimidad con nuestros semejantes, los cuales tienen sus propias elecciones en su comportamiento en la vida.

Fácilmente podemos inferir que la convivencia social está basada en la libertad y la igualdad entre los seres, llegando al mandato imperante pero tácito de los derechos y deberes de cada individuo, integrando el bienestar de cada uno de nosotros para contribuir a mantener la estabilidad de una sociedad funcional basada en los valores éticos de cada uno de nosotros.

En este capítulo también se infiere que debemos dejar los pensamientos derrotistas, que generan un mar de excusas para los comportamientos errados o poco éticos, cuando hay personas que te repiten que “el mundo está cada vez peor”, “así no se puede vivir”, y “todos actúan de manera abusiva y corrupta”, es porque se valen de estos pretextos para que sus acciones que están totalmente en contra de lo que ellos mismos consideran moral y éticamente correcto, sean justificadas y tener una falsa razón para comportarse como lo hacen.

Según Savater hay que colaborar con el mundo y practicar la solidaridad, evitando caer en guerras sin sentido y en la ilusión vana de que a cuantas más armas tenga una sociedad más se garantiza la protección y la vida de tus congéneres, lo cual demuestra la fuerte posición del autor canalizadas en críticas a los políticos y gobernantes que justifican los grandes gastos en material bélico, sin darle el lugar que le corresponde a la educación y el derecho de las personas a tener un buen vivir.

Siguiendo con este tema, la sociedad debe hacer su mayor esfuerzo por lograr sentar bases de la libertad responsable en todas las facetas de la política actual, aspectos tan básicos pero fundamentales, tales como la libertad de pensamiento, de reunión, de expresión y de ingenio, la de obedecer a tu impulso de seguir tu vocación según el propio bienestar, la libertad que genera satisfacción al escoger dónde, cuándo y cómo intervenir y ser parte de un universo social que nos regala la vida misma.

Ética para Amador resumen y análisis

Debido a esto, es importante fomentar la equidad en las acciones, la administración de la justicia a la colectividad de manera honesta, y solo en el caso de que se quiera impedir que personas con pensamientos malsanos dañen a sus semejantes con acciones de carácter ruin o despiadado, por propio placer o para obtener satisfacción personal.

La realidad política que todos desearíamos vivir es la que garantice los deberes y derechos de cada uno de nosotros, mostrando solidaridad y dando una mano a los que por alguna que otra mala decisión propia o heredada estén en una situación menos favorable que el resto, haciendo gala de la calidad humana que en el fondo tenemos todos, utilizando el poder para ayudar a quien lo necesite, dándole las herramientas necesarias para que poco a poco deje de estar en el fondo y salga a flote.

Continuando con esta hipótesis, si bien es cierto la que política se basa en la libertad, también se convierte muchas veces en el sano límite entre las acciones entre los seres humanos pertenecientes a su colectivo, y es aquí donde la ética juega un papel esencial, ya que las acciones fundamentadas en ideologías reflexivas y códigos morales acertados, nos acercan un poco a la utopía de una sociedad justa y equitativa.

Ideas principales

En todo lo referido existen excesos que producen resultados nefastos a largo plazo, como por ejemplo, que bajo el escudo de “este es mi derecho”, se amparen acciones desde la mezquindad con disimulo, que no son otra cosa que acciones que caen en la zona gris de una sociedad que necesita catalogar bajo un mismo título muchas de las acciones del colectivo, generando juicios erróneos disfrazados de buenos propósitos que no producen buenos resultados.

Como ejemplo podemos citar a Savater cuando no esgrime “todo se lo dejamos a personas que claramente no son capaces de hacer algo, como los políticos, lo cual nos hace responsables de nuestra desgracia, por no hacer lo que nos corresponde”.

Acerca del Autor

Fernando Savater, es un filósofo, escritor e intelectual español, distinguido por su trabajo como dramaturgo, especialmente con sus ensayos, novelas y artículos sobre humanismo. Una de las obras más conocidas de este autor es el ensayo “Ética para Amador”, publicado en el año de 1991.

Este autor además de ser un excelente novelista, es filósofo y un entusiasta por el activismo ético y político; apenas terminó sus estudios a nivel universitario, comenzó casi instantáneamente a realizar trabajos literarios que expresaran su inconformidad con algunos aspectos sociales y que dejan plasmadas críticas acérrimas sobre temas éticos en su entorno político, siendo ejemplo de estas afirmaciones sus obras Ética para Amador y El contenido de la felicidad.

Ética para Amador resumen y análisis

El libro Ética para Amador consta de 9 capítulos en los cuales el escritor hace referencia en un lenguaje sencillo pero enfático sobre temas filosóficos, con conceptos implícitos sobre la ética, tópicos morales y pensamientos basados en teorías del comportamiento humano. Según su propio testimonio, sus obras están impregnadas de la influencia de filósofos de la Escuela de Frankfurt y de Cioran, y de la ideología de Agustín García Calvo.

Su trabajo, así como sus entrevistas y declaraciones eventuales, tienen características irreverentes, de severas críticas a los argumentos nacionalistas o que busquen englobar a la mayoría del universo social en ideas limitantes que solo buscan engrandecer el individualismo, buscando la perpetuidad en el poder y riqueza en detrimento de los demás.

Desde sus experiencias al convivir con filósofos e idealistas contemporáneos, surgieron una serie de obras que ponen de manifiesto su creatividad funcional, a veces crítica, a veces cínica, siempre con la motivación afianzada de contribuir con una sociedad más flexible,sensible y justa para todos. Algunas de estas obras son: Apología del sofista, Escritos politeístas, La filosofía como anhelo de la revolución, La piedad apasionada, Nihilismo y acción,  y La filosofía tachada, todas publicadas en la época de los años más fecundos del autor, entre 1970 y 1977.

Savater desarrolló investigaciones sobre la ética, plasmados en su título “La tarea del héroe”, con el cual recibió el Premio Nacional de Literatura en el año 1982, mismo año en el que publicó su obra Invitación a la ética, donde aborda en una inteligente exposición la idea de humanización de las personas, y el no tratarlas como instrumentos para conseguir un fin deseado. Afirma también que es necesario desarrollar la capacidad  interior del razonamiento reflexivo para basar nuestras acciones, sin dejarnos llevar por el conformismo del azar o el pesimismo.

La perspectiva de Savater en la más célebre de sus obras, como lo es Ética para Amador, es que la libertad y la satisfacción personal, nos viene dada por la decisión que tomamos desde nuestra conciencia, cimentada en valores morales y el código de ética, intrínseco y diferente para cada uno de los seres humanos.

El viaje de descubrimiento de cómo realmente se quiere vivir, de lo que se quiere alcanzar y cómo lograrlo, muchas veces son pensamientos abstractos difíciles de poner en práctica, por lo cual debemos esforzarnos y desde el amor propio y el respeto a la individualidad tratar en la medida de lo posible, darle libertad a nuestro espíritu humanista procurando ser parte de la solución y no del problema.

Ética para Amador resumen y análisis

Este prolífico autor tiene una evolución ideológica que justifica sus fuertes críticas contra posiciones ideológicas que promuevan conflictos y dificultades en las relaciones humanas.

Sus creencias lo impulsaron a concebir y luchar por la creación de un partido político que se fundamentara en sus políticas antinacionalistas, fomentando y apoyando ideas de beneficiar al gran universo en su entorno social basándose en premisas de integridad compartida para lograr el bienestar desde el punto de vista humanístico.

Su objetivo fue siempre el de fomentar un organismo gubernamental que le hiciera frente al nacionalismo existente en la actualidad y su relación directa en el bienestar del individuo, reivindicando el derecho de los ciudadanos a la información, educación y a la libertad de pensamiento.

Desde esta perspectiva, Savater está totalmente convencido que las directrices éticas y morales que rigen el entorno político, influyen en la pronta resolución de conflictos y genera un engranaje de acciones que contribuyen a posibilitar un mayor entendimiento, elevando el nivel de tranquilidad y bienestar social de todos los ciudadanos.

Fernando Savater ha dedicado gran parte de su carrera profesional a interpretar la realidad política y social de su entorno, llevándolo a escribir obras literarias en las cuales critica desde su punto de vista como filósofo y humanista, donde gobierna la ética y la moral según la conciencia de cada uno de nosotros.

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