Carlos Castaneda: Biografía y Libros del Autor

Las obras de Castaneda contienen descripciones de experiencias paranormales o mágicas, varias técnicas psicológicas, rituales mágicos toltecas, chamanismo y experiencias con drogas psicoactivas (por ejemplo, peyote), las obras de Carlos Castaneda han vendido más de ocho millones de copias en diecisiete idiomas, en este artículo te mostramos acerca de su vida y obra.

Carlos Castaneda

Biografía de Carlos Castaneda

Carlos Castaneda (25 de diciembre de 1925 – 27 de abril de 1998) fue el autor de una serie de libros que pretenden describir su formación en el chamanismo mesoamericano tradicional, se argumenta que la mayor parte de su trabajo, particularmente el de su carrera inicial, se inspiró directamente de las enseñanzas y de sus experiencias con don Juan Matus, el chamán yaqui con el que Castaneda tuvo un aprendizaje de diez años a principios de la década de 1960. Durante este tiempo, don Juan, con la ayuda de varias plantas medicinales, llevó a Castaneda en un viaje metafísico a través de un reino espiritual desconocido al que el autor denomina “realidad no ordinaria”.

La historia de Castaneda siguió siendo complicada durante muchos años, ya que el autor enfatizó transmitir las experiencias emocionales y psicológicas de su pasado en lugar de la necesidad de proporcionar detalles verificables como nombres, fechas y lugares. “Pedirme que verifique mi vida dándote mis estadísticas”, dijo Castaneda, “es como usar la ciencia para validar la brujería, le roba al mundo su magia y nos marca hitos a todos”.

Sin embargo, la investigación realizada por la revista Time en su artículo de portada sobre Castaneda en marzo de 1973, sacó a la luz gran parte de la historia gris anterior del escritor, según los registros de inmigración, Castaneda nació en Cajamarca, Perú, el 25 de diciembre de 1925, era el único hijo de César Arana Burungaray, orfebre, y Susan Castaneda Navoa. La familia se mudó a Lima en 1948, donde Castaneda ingresó al Colegio Nacional de Nuestra Señora de Guadalupe, después de graduarse, estudió pintura y escultura en la Escuela Nacional de Bellas Artes.

A la edad de 25 años, Carlos Castaneda ingresó a los Estados Unidos a través de San Francisco, en 1951, luego entre los años de 1955 y 1959, se matriculó como pre-psicólogo en el Los Ángeles City College, donde tomó cursos de escritura creativa y periodismo, también se convirtió en ciudadano estadounidense durante este tiempo, después de graduarse, Castaneda ingresó a la Universidad de California en Los Ángeles para estudiar antropología y recibió su título universitario.

Carlos Castaneda

En la UCLA, uno de sus maestros, el profesor Clement Meighan, fue quien lo animó a meterse en el chamanismo. Castaneda decidió que el mejor campo a través del cual podía educarse legítimamente sobre el tema era la etnobotánica, la clasificación de las plantas psicotrópicas, su trabajo con tales plantas lo llevó a varios viajes al sur para recolectar y estudiar especímenes, y supuestamente fue en una de estas excursiones en el verano de 1960, que Castaneda se hizo amigo de don Juan Matus, a quien había conocido en una estación de autobuses en México, ciudad fronteriza de Nogales, Arizona.

Después de varias visitas, don Juan reveló que en realidad era un diablero, es decir, un hechicero, al año siguiente, Castaneda se convirtió en su aprendiz activo y fue presentado a muchos de los colegas chamanes de don Juan, incluidos don Genaro Flores, un indio mazateco, que serviría como otro tutor.

Cómo, precisamente, el viaje de Castaneda se origina aquí es un tema de mucha especulación, pero supuestamente estos años consistieron en un intenso estudio y práctica bajo la guía de don Juan, más tarde, Castaneda admitió que lo que comenzó como un estudio objetivo evolucionó más hacia una autobiografía, ya que bajo la dirección de don Juan el propio autor se convirtió en su propio tema de estudio.

En sus años de aprendiz, Castaneda usó peyote, hierba de Jimson y hongos que expanden la mente, este período de aprendizaje duró desde 1961 hasta el otoño de 1965, cuando Castaneda decidió, por temor a un colapso psíquico, suspender su curso con don Juan. Estas experiencias iniciales con el chamanismo y los agentes psicoactivos fueron la base del primer libro de Castaneda, “Las enseñanzas de Don Juan”: Aquí Camino del Conocimiento (1968), publicado por la Prensa de la Universidad de California.

En 1960, Castaneda se casó con una mujer estadounidense, Margaret Runyan, que era 14 años mayor que él, su matrimonio duró solo unos pocos meses, aunque no fue hasta 1973 que se separaron oficialmente, según Castaneda, tuvo una operación de vasectomía anteriormente y el hijo adoptivo de la pareja, llamado CJ, fue engendrado por un amigo.

En 1993, se casó con Florinda Donner, una mujer que había conocido en los años 70 y que había escrito “Ser en sueños: una iniciación en el mundo de los hechiceros” en 1991, asimismo en 1993, comenzó a organizar talleres de “tensegridad” en los que educó a los participantes ejercicios chamánicos especiales con el propósito de mejorar la salud física, el vigor y la libertad de percepción.

En 1997, Castaneda demandó a Margaret Runyan Castaneda, por su libro, “Un viaje mágico con Carlos Castaneda”, pero esto que así cuando Castaneda murió de cáncer de hígado el 27 de abril de 1998, en su casa en Westwood, sus restos cremados fueron llevados a México, el último libro de Castaneda fue publicado póstumamente, se tituló “El lado activo del infinito (1999)”, apropiadamente acerca de entrar en la vida en el próximo mundo.

Su versión

Según lo expuesto por el propio Carlos Castaneda, nació el 25 de diciembre de 1935 en Juqueri, São Paulo, Brasil, indica que su padre fue un orfebre especializado en relojes que llevaba por nombre César Miguel Torres, en el año 1948, la familia se va a vivir a Lima, donde el famoso Carlos culmina sus estudios en el Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe, posteriormente el indica que fue trasladado a un internado en Buenos Aires, Argentina y más tarde a San Francisco, Estados Unidos, cuando tenía quince años.

En ese lugar vivió con su familia adoptiva hasta culminar sus estudios y graduarse en la Escuela secundaria de Hollywood, para el año 1951 se va para Los Ángeles, California, donde realiza sus estudios de antropología en la Universidad de California, ubicada en Los Ángeles, justamente entre 1955 y 1959 acude a recurrentes cursos en La Universidad de La Ciudad de Los Ángeles, tales como: lenguaje, reportaje y psicología, en esta última actividad se desenvolvería como ayudante, reduciendo cintas de sesiones terapéuticas.

Carlos Castaneda

Para el año 1959 se convierte en ciudadano estadounidense y adopta legítimamente el apellido materno Castañeda cambiando la “ñ” por “n” por cuestiones propias (aunque de igual forma se comenta que su máquina de escribir no poseía la letra “ñ”, cosa que lo hizo firmar sin dicha letra, cambiándola por la “n”), ese mismo año se inscribe en la Universidad de California de Los Ángeles, en donde se gradúa en antropología en 1962.

Luego para el año 1968 anuncia su primer libro Las enseñanzas de Don Juan, a través de esta obra logra el “máster” y en el año 1973 se le otorga el doctorado por su tercer libro Viaje a Ixtlán sus continuados libros cuentan sus prácticas con Juan Matus, un indio yaqui encargado de este antiguo discernimiento del que Castaneda se hizo aparentemente portavoz, un lineal contacto que se desarrolló al parecer del año 1960 hasta el año 1973.

Otras fuentes

Dentro de la indefinida y disimulada vida de Carlos Castaneda la visión de Marilyn Castañeda conjetura un antecedente más del difícil estatus de su existencia, según las expresiones del investigador Coll. F. Bechtell surgidas en la revista Anthropos,​ la visión de una carta del propio Castaneda a su entonces esposa Margaret Runyan depura algunos detalles de su existencia.

A través de muchos escritos el literato le declara su reencuentro con una hija biológica que hasta entonces había permanecido escondida, su nombre es Marilyn Castañeda. Carlos reconoce a esta niña como su hija en escritos que van dirigidos a su ex mujer y a su hermana Lucy Chávez Arana, pero ni siquiera la nombra en su testamento. Marilyn Castañeda, según la historia del propio Castaneda nació en el año 1966.

La famosa escritora Amy Wallace, hija del literato Irving Wallace, anuncia un libro en el que habla de su buena relación con Carlos Castaneda, en el libro habla sobre él como alguien caprichoso que somete a sus pretendientes, todas mujeres, por sencillo capricho, y que también tiene relaciones íntimas con todas ellas. Carlos Castaneda tenía realizada la vasectomía y también era un perfecto fetichista de pies y de sandalias, su círculo de amistades más íntimas, según Amy Wallace, estaba desarrollado por la venezolana Florinda Donner Grau.

En afirmaciones posteriores, Amy Wallace comento estar convencida de que estas tres mujeres, junto con Talia Bey y Kilie Lundhal, de Cleargreen, negociaron un suicidio agrupado luego del fallecimiento de Carlos, no se tiene conocimiento de ellas desde el año 1998. En el año 2003, se realizaron exámenes de ADN a unos restos humanos hallados en el Valle de la Muerte, según lo que indican funcionarios de la policía, estos restos pertenecían a Patricia Partin.

Generación de brujos

Carlos Castaneda comenta en sus libros que recibe de sus antecesores una práctica de brujería, esta práctica tiene que ver con grupos de determinados brujos los cuales tienen como finalidad conseguir la libertad, la congregación se conforma por una persona que procede como el líder, una serie de brujos descritos como ensoñadores y otros clasificados como cazadores, tal grupo inmortaliza en las generaciones, siguiendo las órdenes del espíritu el grupo anterior que elige a los integrantes del grupo ulterior, de manera que cada generación busca a un nuevo líder y a los respectivos ensoñadores y cazadores de tal generación.

La generación de Carlos Castaneda es una anomalía ya que este último no tenía el conjunto de energía necesaria dada su proporción energética de tres puntas, como para constituir un nuevo conjunto de hechiceros, la tradición de brujos se remonta a un estirpe de naguales con principios en los toltecas, el último nagual es Castaneda, antes que él está Don Juan, el siguiente es el nagual Julián y antes que él está el nagual Elías, estos naguales son los más aludidos en los libros.

¿Un espía de la CIA?

A lo largo de muchos años salió a la luz el murmullo de que Carlos Castaneda trabajaba para la Inteligencia norteamericana, una ilusión que él mismo sustentó, como lo hizo con su convencional origen brasileño o su adolescencia en Italia, solo que esta vez llegó un paso más allá declarándoles a sus queridas y a sus esposas que había laborado como esbirro para la CIA en España, cuando se encontraba en sus últimos días trató de escribir un libro sobre este hecho ficticio.

Carballal examinó los registros de la CIA, por unos meses solicitó de una comisión a otra, hasta llegar al desenlace de que nunca fue un empleado secreto, pero sí un vehemente de las películas de espías, sus más de doce trabajos anunciados lo experimentan: “La falta que realizaron muchos de los que pretendieron indagar el pasado de Castaneda fue pensar que se infundía en obras anteriores, cuando basó gran parte de sus doctrinas, como “El arte del acecho” o “El desatino controlado”, en el cine bélico y de espionaje.

Pero igualmente hay otro hecho que lleva al desconcierto y es que la CIA en los años sesenta se encontró reclutando antropólogos en las universidades, los combates de guerra psicológica comenzaron con la Guerra de Corea, en la que nunca participó como militar”.

Lo que siempre hay que tener presente del hombre que creo a Don Juan Matus fue su capacidad literaria y su ocurrencia para crear mundos ficticios que alimentan nuestra hambre de prodigio, cuando sus obras se colocaron de moda, miles de jóvenes norteamericanos atravesaban la frontera en busca del hechicero, pese a que a Time anunció en el año 1973 una amplia reseña revelando que su vida era falsa y numerosos antropólogos y prácticos del chamanismo refutaron de algunas reseñas que contribuía a sus libros, como que los yaquis consumían peyote, cuando eran los huicholes, así como las numerosas argumentaciones en las que incide de una obra a la siguiente.

Una Desdicha de principios

En el neonahualismo tolteca, el culto que fue concibiendo el vaticinador de la contracultura mediante sus obras, la experiencia decisiva de la transformación en brujo era brincar un precipicio para asentir a la Otra Realidad y para muchos practicantes de Castaneda sería la última. Manuel Carballal acopia en “La vida secreta de Carlos Castaneda” asuntos como el de Janine Emery, que había leído con entusiasmo los libros del Nahual y sus brujas y se encontraba convencida de que era una guerrera, tanto que concluyó dar ese salto al vacío y arrojarse desde un puente; naturalmente, no llegó a la segunda solicitud, como sucedía en el cuento.

Asimismo, se ejecutaron asesinatos, un hombre asesinó a su cuñado convencido de que estaba vampirizándole la energía y en la dictamen judicial las faenas del Nahual conforman como inducción al crimen, el número de mártires del hambre de ficción es imposible de medir, como además las cartas desesperadas que llegaban a Cleargreen, una de las empresas de Castaneda que aún hoy gobierna Carol Tiggs, la mujer Nahual, la única de sus hechiceras que no huyó tras la muerte del líder.

Hasta alrededor de los años 90 el artificio podía conservarse, ya que Carlos Castaneda se localizaba en plena forma, tenía nutridas amantes y sus guerreros debían ser célibes y las mujeres cortarse el pelo y refutar la maternidad; fundaba reuniones y seminarios donde su forma de ser era cruel y donde doblegaba a los colaboradores, igual que hiciera con él Don Juan para terminar con su ego, y se sacó de la manga enlaces litúrgicos y cuanto le era útil para encorvar la voluntad de las personas.

Nadie se podía imaginar que para el año 1998 muriese de cáncer como cualquier ser humano. Cleargreen escondió un par de meses la noticia sin saber cómo rebelarse y para entonces las brujas del Nahual ya se habían ido y desaparecido de todos lados, unos años más tarde la muerte del Nahual se reveló en el desierto de California el cadáver de una mujer masticado por los coyotes y al tiempo fue revelado como Patricia Lee Partin, la llamada “explorador azul”, hija espiritual de Castaneda y materialización, según el neonahualismo, de un “ser inorgánico”.

De una forma extraña, a pesar de que Carlos Castaneda fue quemado y que existen grabaciones de cómo su salud se fue estropeando, varios de sus partidarios siguen pensando que tenía un doble, como McCartney o Elvis, otra de las leyendas que el gurú mantuvo a través de su vida, cuando hizo creer a su segunda esposa, Margaret Runyan que la fuerte disputa que habían seguido en un hotel no estuvo nunca, o que fue “el otro” quien la protagonizó.

Una búsqueda peligrosa

En medio de la exhibición de este confusísimo andamio, el autor hace a menudo semejanzas entre el Nahual y un contemporáneo suyo, Charles Manson, que en los años sesenta, en aquella misma California, poseía su propio grupo de partidarios muy semejante al del brujo. “Ambos se llamaban Carlos, eran de bajas estaturas y tenían un semblante similar, la discrepancia es que Castaneda obtuvo algo más extraordinario que provocar a sus seguidores al homicidio y que llegasen al límite del suicidio”.

De igual forma que Manson, Osho o Marshall H. Applewhite, líder de la hermandad ovni Heaven’s Gate, Carlos Castaneda era atractivo y muy fascinante, cuando Carballal lo conoció en el año 1994, se conservaba en plena representación pese a su avanzada edad ya que ejercía artes marciales y tensegridad y tenía un discurso muy concluyente, “si hubiese tenido codicias políticas, no me cabe la menor duda de que habría logrado ser presidente de Perú”.

Pero igualmente tenía el respaldo académico de un doctorado en UCLA lo que le concedió lo que siempre ambicionó: “sumisión” y “credibilidad”.

“La generalidad de movimientos espirituales están dirigen sus mensajes no a su inteligencia, sino a las emociones, el reportero Pepe Rodríguez decía que era porque el corazón está más cerca de la billetera, aunque el dinero no es el único móvil, para caer dentro de este tipo de formaciones se solicita que poseas inquisición espiritual y seas una persona sensitiva; excepto los desequilibrados, cualquiera se puede derrumbar si se nos ataca en el instante pertinente”.

Es dificultoso no dejarse cautivar por doctrinas tan poderosas como el camino del revoltoso de Castaneda, cuando inclusive muchos de nuestros fetiches se dejaron atraer por el gurú rockstar, que tuvo una maravillosa destreza para trenzar con mitos e ideas extrañas el corpus del neonahualismo tolteca al punto de afirmar que todos en algún instante lo hemos comentado.

Libros de Carlos Castaneda

Su fama como escritor se debe a los libros por él, debido a que los ejercicios de llamados permisos asombrosos o imprudencia se parecen a ejercicios de técnicas marciales y no a ejercicios de chamanes o petulantes viejos, se testifica que Florinda Donner Grau mostró a Carlos Castaneda con Howard Lee, por lo que Castaneda tuvo camino a dos fieles de artes marciales, siendo ellos el origen posible de los pases asombrosos.

Don Juan Matus

Cuando comenzaban los años sesenta, cercano a finiquitar sus compromisos profesionales de antropología en la Universidad de California, viajó al desierto de Sonora, México, para coleccionar información sobre los usos medicinales de positivas plantas psicotrópicas o alucinógenas entre las etnias nativas, según sus libros, en la época de autobuses de la Greyhound de un pueblo norteamericano colindante con México, a través de un antropólogo conocido de Carlos, conoció a un indio yaqui, a quien en sus libros se relata con el seudónimo Don Juan Matus, que en menos de un año, y tras habituales visitas por parte de Carlos, lo tomó como principiante.

Don Juan, según Castaneda, era el dirigente de un conjunto de brujos, el último de una larga práctica que era explicada por Don Juan como “Una forma Yaqui de conocimiento” y que según conjuntos de la nueva era, en realidad se encontraban fundadas en toltecas, aunque el contenido de los libros de Castaneda no concuerda con investigaciones de los yaquis, y no es posible cotejar con toltecas por ser un pueblo extinto, mostrando información opuesta sobre supuestos toltecas de los cuales presenta utilidades y actividades de los cuales Don Juan de Castaneda es la única fuente, y no ha logrado ser aprobado de acuerdo a parámetros positivos o antropológicos.

Don Juan le muestra los usos del peyote (en el que registra a una entidad a la que nombra “Mescalito”) como psicotrópico, y asimismo de otros dos enteógenos, que como las acotaciones de las obras de Castaneda, domina a respectivos amigos: la “hierba del diablo”  y el “humito” (Psilocybe mexicana), poseyendo así una continuación de prácticas que contienen columnas de luz cantarina, animales y otros seres que serían expresiones de sustituciones que un hombre sabio podría aprender a usar.

En el año 1968 comienza a publicar sus obras sobre las ilustraciones de Don Juan, las cuales son una victoria ineludible, aunque no se guardan las notas de campo, siendo uno de los elementos que hacen pensar que Don Juan es un mecanismo literario de Carlos Castaneda y no una persona real, ya que no se sigue el juicio antropológico ni marcos de exploración documental, excepto el adjunto del primer libro.

Las nueve obras populares de Carlos Castaneda se organizan en tres conjuntos de tres, que corresponden a un sistema tolteca que se ocupa del dominio de la conciencia, la transformación y la intención, para cada conjunto, Castaneda también produjo un compendio.

Tensegridad o Pases Mágicos

Carlos Castaneda era de carácter fuerte y elusivo, no le gustaba que le tomaran fotos ni grabaciones y varias personas ha hecho creer ser sus alumnos o hasta por él mismo, en el año 1993 Castaneda dio a conocer los pases mágicos, terminación de las técnicas sagas toltecas, que habrían sido dadas de experto a principiante durante tiempo, a esto le llamó Tensegridad, Carlos agarro ese término de un significado de diseño ordenado del arquitecto e ingeniero estadounidense Richard Buckminster Fuller, y instituyó la institución Cleargreen para difundirla, haciendo numerosas apariciones en sus actividades.

Esto fue un rompimiento en relación a su período anterior de retiro, lo cual asombro a muchos de sus seguidores, por no haber aludido a los “pases mágicos” en sus obras anteriores, más asombroso es el hecho de que no se hayan hallado pruebas de este tipo de movimientos entre los indios mesoamericanos.

La Tensegridad tiene que ver con una sucesión de movimientos e inhalaciones que para algunos tienen estrecha relación con cualidades de Kung Fu, donde Carlos Castaneda pudo haber captado de dos libros, de un experto de prácticas marciales llamado Howard Lee, o también gracias a una de sus esposas Florinda Donner, quien según el espacio mencionado llegó a surgir en revistas especialistas de karate.

Ciertamente en los métodos de Artes Marciales es común hallar dos tipos de tendencias, las cueles son movimientos de forma y movimientos de combate, las formas se orientan a exposiciones de la técnica y aspectos intelectuales, y el combate, se trata de la ejecución de dichas técnicas para desafíos, es por esto que la Tensegridad, nacida a principios de los años de 1980, está orientada en maneras de una regla que pudiera ser Kung Fu aunque sin los manuales de lo que significa el arte marcial.

Libros de Carlos Castaneda

Los tres compendios fueron publicados posteriormente, por lo tanto, cada dominio se describe en cuatro obras: tres obras presentadas en forma de historia y una obra compilada como una referencia cruzada, las obras se dividen de la siguiente manera:

Las enseñanzas de Don Juan

Este libro de 1968 se publicó por primera vez como una obra de antropología, es el primero de una serie de libros que describe la vida y las costumbres de don Juan Matus, un hechicero indio yaqui de Sonora, México. Carlos se convirtió en aprendiz de don Juan, y pasó años estudiando de él el arte de la brujería y la práctica de los chamanes yaquis.

El libro atrae al lector desde el principio, al crear una promesa de compartir conocimiento sagrado especial, adquirido a través de años de estudio. Carlos se convierte en un aprendiz de don Juan, y al principio del libro intenta dar una perspectiva detallada sobre el proceso de convertirse en hechicero.

El autor estudia cómo “hacerse amigo” del peyote (“mescalito”), un cactus común en México y Arizona, que contiene alcaloides psicoactivos, particularmente la mescalina, es muy interesante aprender cómo el chamán profesional (don Juan) hace distinciones muy finas entre los efectos y poderes de varias sustancias psicoactivas contenidas en diferentes plantas.

Por ejemplo, la mayoría de las plantas, según don Juan, pueden ser “aliados”, lo que significa que el hechicero puede usarlas para obtener respuestas a las preguntas que tiene. Peyote, sin embargo, no es un aliado, es más bien un amigo poderoso y conocedor que a veces viene de buen humor, a veces no, y no responde preguntas si no quiere, se describen procedimientos muy específicos sobre cómo plantar y cuidar adecuadamente algunas de estas plantas.

Y aquí es donde la narración se vuelve más accidentada: es evidente que el autor tiene dificultades para creer plenamente al maestro con su corazón, e intenta adoptar un enfoque científico de las enseñanzas, al adoptar ese enfoque, hace numerosas preguntas detalladas, muchas de las cuales deben responderse más adelante en el proceso de aprendizaje, y muchas no deberían responderse en absoluto; muchos otros tienen que ser respondidos por el alumno mismo.

La hechicería no es una ciencia exacta, y el enfoque excesivamente estructurado para describirla inevitablemente conduce a una separación incorrecta entre los fundamentos básicos del arte, las opiniones del maestro y las interpretaciones del alumno.

La segunda parte del libro adopta un enfoque científico exhaustivo para estructurar el arte y las costumbres, dar definiciones a los conceptos y las relaciones entre los conceptos en las enseñanzas, desafortunadamente, aunque esto podría haber sido útil para que Carlos defendiera su disertación, es difícil para el lector distinguir en qué parte de la estructura están las costumbres del pueblo yaqui, dónde están las opiniones de don Juan y dónde están las interpretaciones o inventos por el propio Carlos.

El libro cayó en desgracia de muchos investigadores de antropología después de que se encontraron varias inconsistencias en la forma en que Carlos describe la vida de los yaquis, lo que llevó a los lectores a creer que una gran parte del libro es una obra de ficción en lugar de una verdadera descripción de la historia. El propio Carlos comenzó a vivir una vida menos social, pero organizó un movimiento en los Estados Unidos para promover el chamanismo y sus enseñanzas.

Aunque el libro en general es muy interesante y atractivo, el hecho de que parte del mismo haya sido inventado por el autor hace que se sienta menos confiable. Sin embargo, creo que todavía vale la pena dar crédito a la increíble imaginación del autor y sus intentos de estructurar y describir conceptos intrínsecamente difíciles de describir.

Una realidad aparte

Carlos Castaneda comienza intentando objetivar razonablemente una experiencia grupal combinada de peyote, la percepción de Mescalito, la encarnación del cactus peyote, intenta explicarlo en términos de lo que él llama “manipular las señales sociales” como un método de acuerdo entre las personas involucradas en una sesión de peyote.

El libro está preparado académicamente al principio con un asalto razonado y objetivo a la experiencia, sin embargo, es un dispositivo narrativo bien ejecutado empleado para que la razón misma pueda convertirse en un tema de desafío. (La cuestionable verdad histórica del relato de Castaneda fue tratada en nuestra revisión de Las Enseñanzas de Don Juan).

El marco de enseñanza en el segundo de los libros de Castaneda es el concepto de “ver”, según don Juan Matus, maestro de Castaneda, la capacidad de “ver” no es un truco de brujería sino de percepción personal, “Una realidad separada”, hablando en términos prácticos, el libro dos se compone de una serie de lecciones relacionadas con la capacidad de cambiar la percepción entre dos perspectivas.

Es la propia razón de Castaneda lo que frena su aprendizaje a lo largo del libro, su razón misma se construye a partir de los mismos marcos conceptuales que conforman su perspectiva original, está entonces, en este sentido, atrapado por su propia razón y al intentar dar un sentido objetivo a los trucos y enseñanzas de don Juan, pierde el sentido de las lecciones; que es “ver”.

Don Juan, al atacar con frecuencia la razón de Castaneda, hace una distinción importante entre las dos perspectivas: cada una tiene su propia composición de marcos conceptuales, consecuentemente, la tarea de “cambiar la percepción” se compone de dos elementos, en primer lugar, desglosando los marcos antiguos y, en segundo lugar, creando otros completamente nuevos.

El cambio de percepción, entre la conciencia sensual normal y razonable y la capacidad de “ver”, se ilustra claramente en varias ocasiones durante el aprendizaje de Castaneda, por ejemplo, la interpretación y representación de un ‘mosquito’ como el guardián entre mundos, bajo la influencia del “pequeño humo”, la percepción cambia de un mosquito ordinario que entra en la conciencia de Castaneda, a un monstruo de 100 pies.

Hay indicios de progreso, como la capacidad de Castaneda de percibir rápidamente la transformación del mosquito, pero en gran medida es una esperanza fugaz y un fracaso en el esfuerzo de Castaneda de “ver”, sin embargo, el proceso es un dispositivo narrativo muy útil y logra conferir algunas imágenes e ideas difíciles con mucha destreza, especialmente en las palabras y acciones de don Juan.

Una idea, también relacionada con Heráclito, que vale la pena señalar en este examen preliminar es lo que es “común”, según don Juan “Lo único que es común a todos nosotros es que Mescalito revela sus secretos en privado a cada hombre”, para Heráclito, el logro era común para todos nosotros, una mirada específica al filósofo presocrático definitivamente se requiere para el futuro.

El marco narrativo de tener dos perspectivas se basa en la existencia de una sola realidad, tiene una pizca de idealismo (de hecho, parece que se necesita más investigación con Kant), pero cuando se examina más a fondo también parece obvio que en realidad se combina con una forma de perspectiva, a diferencia de que haya un “mundo de ideales” platónico, hay una “perspectiva ideal” en la que don Juan coloca la “verdad” en un solo “ser de realidad”, una perspectiva proporciona una gama de conocimiento más amplia que la otra.

Hay algunas vías importantes de investigación reveladas en relación con la literatura psicodélica de Carlos Castaneda y Timothy Leary. Don Juan dice: “Es cierto que Mescalito enloquece a la gente, como dijiste, pero eso es solo cuando vienen a él sin saber lo que están haciendo”, ambos autores reconocen la importancia del conocimiento y el respeto por las sustancias psicodélicas; ambos reconocen que la ingesta de aficionados puede tener efectos extremadamente negativos.

Una comparación directa entre el “estado de realidad no ordinaria” de Castaneda y la “experiencia extática” de Leary, y la forma en que uno usa los estados, podría proporcionar una correspondencia adicional en cuanto a la naturaleza del viaje psicodélico en cada género, además de iluminar algunas de las diferencias clave en la epistemología de la literatura psicodélica.

Don Juan revela y explora otras ideas importantes a lo largo del libro. Por ejemplo, la “voluntad”, la muerte, la “locura controlada” y el “diálogo interno”, muchos de estos conceptos sientan las bases epistemológicas y éticas para la filosofía de Castaneda y proporcionarán una comparación intertextual importante con otros géneros de psicología, sin embargo, lo que todas estas ideas tienen en común es su conexión con el “camino del conocimiento”.

Viaje a Ixtlán

En el año 1960, Carlos Castaneda era un estudiante de antropología en la Universidad de California en Los Ángeles. Su área de estudio elegida fueron las plantas medicinales utilizadas por los indios en los desiertos del suroeste de los Estados Unidos y México, en uno de sus viajes se encontró en una estación de autobuses cerca de la frontera. Un colega le presentó a un viejo indio yaqui que tenía un amplio conocimiento de estas plantas, el hombre, “don Juan Matus”, acordó contarle lo que sabía.

Entonces comenzó un aprendizaje de diez años en el camino de un brujo (curandero o hechicero) que obligó a Castaneda a deshacerse de la idea de que era un científico que informaba los hechos para una disertación, más tarde, Castaneda admitió que lo que comenzó como un estudio objetivo evolucionó más hacia una autobiografía, ya que bajo la dirección de don Juan el autor se convirtió en el sujeto.

El primer relato de Castaneda de esta experiencia, Los enigmas de Don Juan, electrificó a los lectores en su lanzamiento en el año 1968 porque ofrecía una realidad alternativa a la civilización moderna, en sintonía con los tiempos, la iniciación del autor fue asistida por drogas psicotrópicas (datura, peyote y hongos ‘mágicos’), experiencias también descritas en el seguimiento, lo que sería una realidad separada.

Sin embargo, en Viaje a Ixtlán, el tercer libro de la serie, Castaneda se había dado cuenta de que los químicos naturales eran solo un estímulo para el desarrollo espiritual. Más importantes fueron los principios que don Juan revela para convertirse en un “hombre de poder” y Viaje a Ixtlán es posiblemente la expresión más clara de su sabiduría, las pruebas aparentemente interminables y las experiencias extrañas que atraviesa el autor hacen que la lectura sea apasionante.

Relatos de Poder

El cuarto y último libro de la serie de don Juan, Cuentos de Poder, responde a algunas de las preguntas que los libros han planteado, deja muchas otras preguntas sin respuesta y termina con una nota tentativa bastante diferente de la conclusión en serie abierta de los primeros libros. Cuentos de Poder no es concluyente, pero a medida que el libro llega a su fin, el lector siente una fuerte sensación de finalización, una sensación de que Castaneda ha dicho todo lo que dirá.

Al igual que los libros anteriores, Cuentos de Poder repudia mucho de lo que ha sucedido antes, aprendimos que las drogas en el viaje a Ixtlán no son esenciales para el aprendizaje de la brujería, en el libro de clausura, don Juan revela que la brujería no es un fin en sí mismo, que no debe buscarse como la alternativa a nuestro sentido común de “realidad”, el camino del hechicero no es alternativo sino complementario al camino de la persona promedio.

La sensibilidad normativa que don Juan parece significar ahora con su término, el tonal es, afirma, necesario para nuestra existencia: necesitamos el principio de descripción, evaluación y orden para existir como personalidades, pero si ese principio tiene permitido el control total de nuestra experiencia, perdemos nuestro sentido del nagual (todo lo que no es tonal), el principio creativo, el camino del hechicero es una extensión del tonal y una forma de recuperar la experiencia del nagual.

La experiencia del nagual, el momento culminante del libro, es el pico y el propósito del entrenamiento de Carlos. Don Juan parece, como siempre, estar más interesado en desorientar a su alumno, obligándolo a cuestionar constantemente la validez de los viejos y nuevos supuestos que hace sobre la realidad, en un momento, don Juan incluso repudia el secreto, esa característica principal de la tradición esotérica, pero “una rutina tan vacía como cualquier rutina”.

Después de que don Juan y don Genaro le hacen un truco aterrador a Carlos, lo tranquilizan y luego lo asustan de nuevo, don Juan se disculpa con él, pero reafirma su creencia en el valor pedagógico del shock (recordando los consejos espantosos pero provocativos que le da a Carlos por tratar con un niño incorregible, en Viaje a Ixtlán, claramente, uno de los propósitos principales de don Juan es obligar a Carlos a evitar la complacencia sobre cualquier detalle de la experiencia; el reconocimiento de este propósito explica algunas de las 76 contradicciones occidentales de las confusas contradicciones en los libros anteriores.

Don Juan no está preocupado por la honestidad o los hechos en el sentido de que podríamos usar esos términos. Como le dice a Carlos en Journey to Ixtlan, todo lo que hace es sincero y el comportamiento de un actor, la cuestión de la autenticidad de estos libros permanece sin respuesta y, creo, irrelevante. Don Juan, después de todo, es un yaqui marginado, un “diablero” o brujo, por lo que no habla por la cultura o religión yaqui.

El camino del hechicero no es una versión de una religión establecida y organizada, ya sea que Castaneda lo haya inventado o no, sin embargo, es una descripción convincente de una perspectiva “india”, particularmente en estos dos últimos libros, el sentido de la relación de uno con el mundo natural, la evocación de una perspectiva no europeizada de la realidad, ambos son valiosos para cualquiera que desee salir de su educación blanca, aunque sea brevemente, y caminar en la piel de cualquier otra cultura.

El Segundo Anillo de Poder

Hay quienes tienen el poder y quienes tienen el poder real. Carlos Castaneda no está interesado en lo primero, él no hace política, en cuanto a este último, los llama hombres de poder, hay dos anillos de poder, todos usan primero, el segundo es prerrogativa de los hechiceros, llevar el segundo anillo de poder significa estar solo.

Los dos anillos de poder mencionados por Castaneda no se ponen en el dedo. Don Juan Matus, el benefactor de Castaneda, explica qué se entiende por anillos de poder. Don Juan dijo que el corazón de nuestro ser era el acto de percibir, y que la magia de nuestro ser era el acto de tomar conciencia, para él, la percepción y la conciencia formaron una célula funcional única y compacta, una unidad que tenía dos dominios.

El primero fue “la atención del tonal”, es decir, la capacidad de la gente común de percibir y situar su conciencia en el mundo ordinario de la vida cotidiana. Don Juan también llamó a esta forma de atención nuestro “primer anillo de poder”, y lo describió como nuestra capacidad, excelente pero considerada trivial, de poner orden en nuestra percepción del mundo cotidiano.

La segunda área era “la atención del nagual”; es decir, la capacidad de los brujos para colocar su conciencia en el mundo no ordinario. Llamó a esta área de atención “el segundo anillo de poder”, es decir, la capacidad completamente prodigiosa, que todos tenemos, pero que solo los brujos usan, para llevar el orden al mundo. 

Entendemos que todos los humanos usan el primer anillo. Se practica desde la infancia, en los primeros años de vida, el niño pequeño percibe indiferentemente con uno u otro anillo. Su configuración del mundo ordinario no está hecha, navega en todos los mundos posibles con igual facilidad, pero no puede diferenciarlos, la fijación de su atención en el primer anillo de poder es el trabajo de la educación.

El contacto permanente con otros humanos, sus padres, sus hermanos y hermanas, la guardería completarán su mutación, la educación nacional llama a esto la fase de socialización y le otorga gran importancia, lo llamo meterse en el molde, alrededor de los cuatro años a más tardar, habrá perdido su capacidad de ensamblar otros mundos utilizando la segunda atención.

El Don del Águila 

Castaneda abre una puerta al otro mundo e incluso una salida de emergencia, el poder que gobierna el destino de todos los seres vivos se llama Águila, no porque sea un águila, o que esté vinculado de alguna manera a un águila, sino porque le parece al vidente bajo el aspecto de un inmenso águila negro azabache, erigido como un águila, su altura alcanza el infinito.

Mientras el vidente contempla el negro que es el águila, cuatro explosiones de luz permiten al vidente ver cómo se ve el águila, la primera explosión, que es como un rayo, ayuda al vidente a distinguir los contornos del cuerpo del águila, hay manchas de blancura que evocan las plumas y las garras de un águila, un segundo relámpago revela el negro latir, creando un viento que parece alas de águila, en el tercer destello de luz, el vidente se coloca frente a un ojo penetrante e inhumano y el cuarto y último incendio revela lo que está haciendo el Águila.

El águila devora la conciencia de todas las criaturas que, viviendo en la Tierra antes y ahora muertas, han flotado hasta el pico del águila, como un enjambre ininterrumpido de luciérnagas, para encontrarse con el que posee y esa es su razón de haber adquirido la vida, el águila desenreda estas pequeñas llamas, las pone planas como un curtidor estira una piel, luego las consume, porque la conciencia es el alimento del águila.

El águila, este poder que gobierna los destinos de todos los seres vivos, es el reflejo de todos los seres vivos, de la misma manera y al mismo tiempo, por lo tanto, el hombre no tiene forma de rezarle al Águila, pedirle favores, esperar misericordia, la parte humana del águila es demasiado insignificante para tener un efecto en general.

El fuego interior

Este fue el libro que comenzó todo para este humilde póster, tuve ganas de hacer una breve reseña. Castaneda, ante todo fue un fraude, pero no lo fue, escribió una ficción extremadamente inspirada que pretende ser un estricto relato antropológico de su aprendizaje de brujería con un hombre llamado Don Juan Matus. “El fuego desde adentro” es el séptimo libro de la serie de nueve, y se publicó por primera vez en 1984.

Al igual que con todos los libros de Castaneda, la historia se desarrolla principalmente en el alto desierto de Sonora del norte de México y comienza con Carlos y Don Juan discutiendo el concepto de los “Videntes del nuevo linaje”, estos “Nuevos Videntes” constituyen una desviación radical tanto del temperamento como de la orientación de los “Viejos Videntes” de la línea tolteca, os “Viejos Videntes” son maestros en manipular la conciencia y “fijarla” en lo que sea que elijan, en oposición a los “Nuevos Videntes” que optaron por centrarse en liberar su conciencia y lograr una libertad completa e ilimitada.

En el curso de mi aprendizaje con don Juan, me había guiado innumerables veces para ver la barrera de la percepción, al principio me había gustado la idea de un muro de niebla. Don Juan me había advertido que los viejos videntes también habían preferido verlo así, había dicho que es muy cómodo y fácil verlo como un muro de niebla, pero que también existe el grave peligro de convertir algo incomprensible en algo sombrío y premonitorio; por lo tanto, su recomendación era mantener incomprensibles las cosas incomprensibles en lugar de hacerlas parte del inventario de la primera atención.

Después de una breve sensación de comodidad al ver el muro de niebla, tuve que estar de acuerdo con don Juan en que era mejor mantener el período de transición como una abstracción incomprensible, pero para entonces era imposible para mí romper la fijación de mi conciencia, cada vez que me colocaban en posición de romper la barrera de la percepción, veía el muro de niebla.

El Conocimiento Silencioso

En el libro, El Poder del Silencio, Don Juan habla sobre el ” Conocimiento Silencioso” como un estado de conciencia en el que la humanidad estuvo anclada alguna vez, se describió como una posición del punto de reunión que no estaba gobernada por la razón, sino por la intención, continuó diciendo que la humanidad ahora estaba anclada en el lugar de la “razón”, en lugar del conocimiento silencioso, pero que debido a nuestra verdadera naturaleza como humanos, todavía anhelamos el lugar que hemos perdido, el lugar de la sabiduría y el conocimiento más profundos, la infinidad del potencial humano que se encarna en la expresión “conocimiento silencioso”.

El conocimiento silencioso es algo que todos tenemos, algo que tiene dominio completo, conocimiento completo de todo, pero no puede pensar, por lo tanto, no puede hablar lo que sabe.

Los brujos piensan que cuando el hombre tuvo conciencia de lo que sabía, perdió de vista lo que sabía, este conocimiento silencioso, que no puedes describir, es, por supuesto, intención : el espíritu, lo abstracto, el error del hombre fue querer saberlo directamente, la forma en que conocía la vida cotidiana, cuanto más quería, más efímero se volvió, el hombre abandonó el conocimiento silencioso por el mundo de la razón, cuanto más se aferra al mundo de la razón, más se vuelve la intención efímera.

El Arte de Ensoñar

Carlos Castaneda fue uno de los maestros espirituales más influyentes del siglo XX, en esta nueva e impresionante chaqueta de su libro más vendido, lleva al lector a un viaje increíble del alma a través de las enseñanzas del gran hechicero don Juan y revela que existen mundos dentro de nosotros que se pueden visitar a través de los sueños, el arte de soñar es una aventura extraordinaria y emocionante de la psique como ninguna otra, que lleva al lector a un viaje increíble del alma a través de las enseñanzas del gran hechicero, don Juan.

Carlos Castaneda revela que, como las capas de una cebolla, existen mundos dentro de la nuestra que se pueden visitar a través de los sueños.

Usando poderosas técnicas antiguas para alterar su estado de conciencia, Castaneda viaja a nuevos mundos y encuentra seres notables pero peligrosos; une cuerpos energéticos con otro soñador para soñar y explorar juntos, y así adquiere nuevos conocimientos y comprensión, la convincente escritura de Castaneda permite al lector participar plenamente en sus descubrimientos y exploraciones reveladoras y emocionantes.

Polémica

Los escritos de Castaneda han sido criticados por académicos, y son vistos como altamente sospechosos en términos de trabajo de campo antropológico estricto, además, muchos han intentado sin éxito corroborar las historias de Castaneda con su propia historia personal y la de sus compañeros aprendices, gran parte de sus acontecimientos informados siguen sin estar claros.

Quizás el aspecto más controvertido de la obra de Castaneda es el hecho de que nadie, excepto el propio autor, ha conocido o incluso visto a la famosa figura, don Juan, las teorías sobre don Juan incluyen que él era un producto de la imaginación hiperconsciente de Castaneda, una entidad espiritual, o una combinación de varios chamanes a quienes el autor conoció.

A pesar del pasado intrincado de Castaneda y la controversia que rodea sus libros, se puede argumentar que las motivaciones iniciales del autor fueron sinceras. Su primer libro fue presentado, no a una editorial importante, sino a la prensa universitaria, una perspectiva muy poco probable de crear un autor de éxito de ventas, en segundo lugar, obtener un título de antropología de la UCLA no es tan difícil que un estudiante tomaría medidas tan arduas como Castaneda simplemente para evitar la investigación.

En una controversia separada de su trabajo, se informó que varias mujeres del círculo íntimo de Castaneda desaparecieron poco después de la muerte del autor y se presume que ellas mismas murieron como resultado de un suicidio planeado, solo se ha encontrado una de estas mujeres.

Los restos de Patricia Partin salieron a la superficie en 2004, cerca de donde su auto abandonado había sido descubierto unas semanas después de la muerte de Castaneda en la primavera de 1998, sus restos estaban en una condición que requería identificación de ADN, que se hizo en 2006, las otras mujeres permanecen desaparecidas y se presume que han fallecido.

Autores relacionados

Existen varios autores que han estado a favor del autor o han sido verdaderamente influidos por sus diseños, inclusive colocando en práctica sus instrucciones, es el caso de Víctor Sánchez, que en Las Enseñanzas de Don Carlos en el año 1998 fabrica rutinas y realiza talleres vivenciales con sistemáticas de trabajo aparentemente fundadas en las referencias pragmáticas de los libros de Castaneda.

Otros autores afines con Castaneda son Bernard Dubant y Michel Marguerie, estos dos con nacidos en Francia, quienes en el año 1988 publicaron un libro de estudios donde hacen una revisión de los puntos que piensan que son más notables de la primera tetralogía y el primer libro de la siguiente, logrando purificar y apoyar tales ideas a partir de la revisión de otras fuentes y prácticas místicas.

Posibles fuentes y generalidad

Debido a que existe diferente calidad de un escrito a otro, pueden existir a su vez diferentes generalidades y posibles plagios, es por eso que debe tomarse cautela ante la posibilidad de que el material retórico sea un compendio.

Después de conocer todo acerca de la vida y obra de Carlos Castaneda le invitamos a ver la historia de otros escritores, puede hacerlo a través de los enlaces siguientes: 

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